Académica de Periodismo UCN dictó clase magistral en encuentro de Aprendizaje Colaborativo Internacional En Línea

Analizar los cambios producidos en el mundo por la crisis sanitaria, política y social, fue uno de los objetivos de la ponencia presentada por la académica Francis Espinoza en la Universidad Católica de Salta.

Congregando a estudiantes de Chile y Argentina, la Escuela de Periodismo de la Universidad Católica del Norte protagonizó el segundo encuentro de Aprendizaje Colaborativo Internacional En Línea (COIL), iniciativa impulsada  en alianza con la carrera de Relaciones Internacionales de la Universidad Católica de Salta.

En la oportunidad, la doctora en Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales, Francis Espinoza, dictó la clase magistral  “El mundo post-pandemia y el cambio social”, abordando principalmente el impacto de la pandemia en América Latina y la transformación de las políticas domésticas en función del Covid-19.

La ponencia también contó con un extenso análisis sobre la agenda de los medios de comunicación pre y post pandemia, profundizando además en estrategias comunicacionales para una mejor gobernanza de la crisis social y sanitaria.

El director de Periodismo UCN, Mauricio Matus, destacó que la actividad “es muy significativa para la Escuela, ya que a partir de estas acciones demostramos lo unidos que podemos ser como pueblos hermanos”.

Añadió que “esta no será la última clase, ya que en estos encuentros no hacemos nada más que ganar en conocimiento y experiencia tanto docentes como estudiantes”.

Por su parte, el jefe de carrera de Periodismo UCN, José Luis Villalobos, señaló que “esta cátedra e intercambio de aprendizaje contribuye a generar un espacio de reflexión sin fronteras,  es una experiencia que seguiremos potenciando y replicando a futuro”.

Francis Espinoza, analista política: “Deberíamos hacer más educación político-cívica en las universidades”

La doctora en Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales, analizó el futuro político de la región de Antofagasta con el liderazgo de independientes como Ricardo Díaz y Jonathan Velásquez. Además, hizo un llamado a reforzar la educación político-cívica de manera transversal. 

A partir del 14 de julio del 2021, el órgano ejecutivo del Gobierno Regional de Antofagasta será liderado por Ricardo Díaz, profesor de filosofía y ex vocero del movimiento “Este polvo te mata”.

En este contexto, la reconocida analista política y académica de la Escuela de Periodismo de la Universidad Católica del Norte (UCN), Dra. Francis Espinoza, explicó que para analizar las proyecciones de la gestión política del nuevo Gobierno Regional, “es necesario partir por el realismo del límite de las atribuciones de su cargo, como diría Carlos Peña, las fronteras del poder”.

“Si bien la función más considerable es el manejo de presupuestos para la ejecución de proyectos en la región, creo que será fundamental la coordinación con distintos actores, en especial con los municipios”, explicó la académica.

“No estoy tan segura de que el tema medioambiental esté en las prioridades de Díaz, pero sí ha mostrado una visión crítica sobre una economía extractivista y las zonas de sacrificios, aunque no con proyectos claros de una región post-minería como sugieren algunos informes internacionales”, añadió.

Jornada electoral con baja participación

El promedio de participación electoral alcanzó un 19,62% a nivel nacional, siendo la región de Antofagasta la zona con menor concurrencia a las urnas con un 12,21% del padrón electoral.
¿Cómo explicaría la baja participación ciudadana en la histórica elección de gobernador/a regional?

Como todo en política, hay una multiplicidad de explicaciones. La crisis sanitaria es una de las variables más significativas para coartar la participación en el adulto mayor. Por otra parte, venimos saliendo de unas extensas elecciones y hay un desgaste en la voluntad de voto. A esto se suma la crisis en las democracias representativas, la gente quiere democracias más directas y participativas en la toma de decisiones; el descrédito de la clase política y el mal catálogo político, porque las candidaturas no representaron de manera transversal a la ciudadanía, por eso se mostraron varias candidaturas a la primera vuelta y una dispersión de votos. Seguramente muy pocos de estos votos fueron endosados a Ricardo Díaz. 

Frente a la crisis de representatividad del oficialismo, tanto en la Convención Constitucional como en las recientes elecciones ¿Qué estrategias le sugeriría implementar a la coalición de derecha?

Tengo la impresión que más que estrategias comunicacionales requieren estrategias político-ideológicas de redefinición de la identidad de la centro derecha y su rol en la política del país. Creo que perdieron territorialidad como lo tenía la UDI popular y deben avanzar en eso para estrechar la brecha del pacto social entre gobernados/as y elite gobernante, hay que ‘hacer calle’ para entender la nueva ciudadanía chilena, sus sueños, aspiraciones, necesidades y proyectos.

En este sentido, la académica hizo un llamado a “hacer más educación político-cívica en las universidades de manera transversal”. 

“Deberíamos tener cursos electivos para todas las carreras e incentivar a las y los estudiantes en colegios y jardines infantiles sobre la importancia de las reflexiones políticas para el futuro de la nación, así no necesitaremos voto obligatorio porque formaremos la conciencia cívica-ciudadana en nuestros jóvenes”, concluyó.

 Independientes al poder

En el marco del triunfo de los candidatos independientes, tanto en la alcaldía con Jonathan Velásquez como en el Gobierno Regional con Ricardo Díaz, la doctora en Ciencias Políticas señaló que “ambos representan distintos liderazgos y diversas independencias”.

“Percibo que Ricardo Díaz es como una ‘independencia en transición’ en términos conceptuales, algo muy parecido a Alejandro Guillier; alguien que viene de fuera, pero se incrusta bien en los partidos políticos de oposición”, expresó Figueroa.
“Jonathan Velásquez representa una independencia más solitaria y populista, y la experiencia dice que los liderazgos populistas tienden a ser autocráticos e inclusive dictatoriales”, comentó Figueroa.
“Hay que darle la oportunidad, para que muestre como parte de su Plan 9 todo lo que criticó de las gestiones anteriores, porque es fácil estar en la vereda del frente tirando piedras, otra cosa es con guitarra nos decía el Presidente Piñera”, añadió la académica.
“Si aprendió sus lecciones debiera desarrollar una gobernanza más democrática, abordando los temas urgentes de la comuna y sobre todo el manejo inteligente de la pandemia”, puntualizó.

Opinión: Autopoiesis Política

Publicado en Radio Universidad de Chile.

Conocí personalmente al profesor Humberto Maturana Romesín en los noventas, cuando hacía mi tesis de pre-grado “Bases Fundamentales de la Teoría de Autopoiésis”.

El profesor Manuel Ortíz nos había traído la avant-garde de la Escuela Canadiense de la comunicación, pero también la Escuela Cognitiva chilena que lideraban Maturana y Francisco Varela. Reconozco que me emocioné in extremo cuando Varela falleció, y fue publicado un artículo que decía “Los genios no deben morir” (El Mercurio de Santiago, 2001). Sin duda, el discípulo de Maturana había superado al maestro y se había convertido en el científico chileno más prestigioso internacionalmente, aquél que lideró el equipo de investigadores/as que forjaron las conversaciones trascendentales con el Dalai Lama.

La vida y la muerte no pueden ser completamente explicadas por la ciencia, por eso había que escudriñar en los misterios holísticos de los saberes milenarios.

Solía viajar e ir a su laboratorio de Las Palmeras en Ñuñoa (mi tía vivía a la vuelta), y luego de pasar por la barrera de sus asistentes de investigación, recelosos y desconfiados, el profesor Maturana me recibía como un padre amoroso que enseña sus valiosos conocimientos a una hija. Me entregaba sus escritos inéditos en español, francés e inglés. Una vez le pregunté que por qué prestaba su trabajo ‘recién salido del horno’ a una perfecta desconocida sin el temor que no lo devolviera, y me dijo simplemente que si yo me quedaba con sus papers, no tendría la cara de visitarlo nuevamente. Eso era enseñar ética desde un modo práctico. Por supuesto, nunca tuve la malformación ‘chilensis’ de quedarme con lo ajeno.

La semana pasada lo vi en un webinar lanzando su nueva obra, La Revolución Reflexiva (2021), y aunque su hablar era cansado, su lenguaje biologicista nos volvía al sentido de lo humano como versa uno de sus libros (1991).

Aun cuando el Dr. Maturana se opuso a la idea del sociólogo alemán Niklas Luhmann de concebir a los sistemas sociales como sistemas autopoiéticos (que se hacen a sí mismos), desde los 80s -en plena dictadura- nos venía hablando de la construcción de la democracia chilena a partir de nuestras conversaciones públicas y privadas.

El biólogo chileno tenía una mirada de la política más a la usanza de Hannah Arendt (1906 – 1975) en la importancia del diálogo y la comunicación, y muy alejado de la postura de Carl Schmitt (1888 – 985) de entender los fenómenos políticos a través del conflicto y del ejercicio del poder. El maestro fue un exquisito idealista, criado por una madre cariñosa que lo educó en el amor, y por eso la base de su teoría biológica parte de que el fundamento en la convivencia humana es el amor, y el altruismo en el resto de los seres vivos.

Aún cuando las discusiones políticas se han llenado del imperio de la razón o de ésta como un instrumento (Escuela de Fráncfort), Maturana nos solía decir que el más racional argumento no era más que una emoción enmascarada: la aceptación del/la otro como legítimo/a otro/a, o la negación. Desgraciadamente, la política es más bien concebida desde atacar los argumentos contrarios y con ello las emociones que van detrás, y no aceptar la legitimidad del pensamiento (emociones) divergente.

Desde una mirada feminista, la filósofa Martha C. Nussbaum (2014), también apoya la idea de que la emocionalidad amorosa es la que debe regir los principios de justicia, fraternidad, igualdad y libertad. Estos argumentos se muestran muy contrarios al escrutinio del filólogo y filósofo alemán Friedrich Nietzsche (1844-1900), quien veía en las expresiones del humanismo cristiano y otras religiones, una acto absoluto de debilidad humana. De seguro, el nihilismo de Nietzsche deviene de la incapacidad de sentirse amado y validado como un otro importante, y de las consecuencias de odiosidades históricas que llevaron a Alemania a enfrentarse a dos conflictos mundiales.

Seguramente, al profesor Maturana no le gustaría que yo usase la expresión ‘autopoiésis política’ porque, como Luhmann, estaría traspolando sus ideas biológicas al quehacer social, aun cuando su teoría es ampliamente estudiada en Relaciones Internacionales. Sin embargo, se me hace necesario hablarle a la elite política y a aquellos/as candidatos/as a distintas elecciones sobre el legado de un hombre que hizo ‘polis’ desde su saber y su vivir. Una política autopoiética es aquélla que se hace a sí misma sobre la base de la aceptación y legitimidad de los/as otros/as y a través de la comunicación y la convivencia diaria.

La política no debe ser mirada desde la visión de Jürgen Habermas (1981) donde el mejor argumento o el más persuasivo gana. El diálogo implica escuchar, y en esa escucha yo cambio con el/la otro/a. No impongo mi punto de vista con violencia activa o pasiva, pues esa práctica sólo estaría develando que fui un ser no amado y que necesito el control sobre el/la otro/a para hacerme visible en su aceptación y amor. Deberíamos preguntarnos señores/as políticos si nuestras prácticas son desde el amor o la negación, y que como la alegoría del ‘rey va desnudo’ se hace necesario mostrar públicamente una historia amorosa o de desamor. La política no puede ser un mal amor.

Exponentes de la política regional analizan la contingencia en conversatorio de Periodismo UCN

El debate contó con la participación de la diputada RD, Catalina Pérez, el diputado RN, José Miguel Castro y el concejal independiente, Camilo Kong.

“¿Postdemocracia o Política Postmoderna?”  fue la interrogante que protagonizó el quinto conversatorio virtual del Ciclo de Entrevistas organizado por la Escuela de Periodismo UCN.

Con el propósito de analizar las transformaciones políticas en Chile, la diputada y presidenta de Revolución Democrática, Catalina Pérez, junto a su par de Renovación Nacional, José Miguel Castro, y el concejal independiente, Camilo Kong, debatieron sobre las condiciones del escenario político post estallido social y próximo a enfrentar el plebiscito del proceso constituyente.

“En el contexto de la crisis social y sanitaria que enfrentamos, hemos visto varias señales que nos dan cuenta de los procesos postmodernos que se están dando en la política”, introdujo la moderadora del conversatorio, Francis Espinoza, doctora en Ciencias Políticas y académica de Periodismo UCN.

¿En Chile se practica una nueva o vieja política?

Analizando las prácticas políticas en el Chile del 2020, para la diputada Catalina Pérez “la transición a la democracia mantuvo la lógica neoliberal del modelo económico y la lógica de una democracia de baja intensidad, enclaustrada dentro de los marcos de la Constitución que nos rige hoy”.

“La vieja política no sirve para las necesidades que hoy tiene la población”, afirmó Pérez y añadió que “nuestra generación, más allá del rango etario, vino a resignificar la política y cuestionar la elitización de la misma”.

El diputado RN, José Miguel Castro, aseguró que “todas las generaciones creen que van a cambiar el mundo, pero cuando uno empatiza siempre puede estar en sintonía con las necesidades de la población”.

Castro añadió que en la política actual hace falta el liderazgo de “viejos políticos con cierta prestancia como la del ex mandatario, Patricio Aylwin”.

Desde la perspectiva municipal, el concejal Camilo Kong señaló que “los espacio en los que nos desenvolvemos son importantes para ver si hay una nueva o vieja política en práctica”.

“El espacio local está mucho más enraizado a las necesidades de la gente a diferencia del espacio del Congreso”, afirmó Kong y agregó que “la política partidista que antes generaba identidad, se está desplazando en la actualidad”.

Lecciones políticas del 18 de octubre

Respecto a los aprendizajes que dejó el estallido social, para Catalina Pérez “el 18 de octubre removió la distribución del poder en Chile, donde las élites económicas  y políticas tuvieron la disposición de ceder poder dada la magnitud de la crisis”.

“La acumulación de frustraciones, la desigualdad estructural y la política incapaz de canalizar ese sentir ciudadano, generó esta fuerza impugnadora que modificó la distribución del poder en el país”, aseguró la parlamentaria.

La diputada RD destacó que “el conseguir un proceso constituyente o lograr la destitución de un ministro, son hechos que dejan un sabor de triunfo popular muy grande. Ese es el poder de recuperar la política para la gente”.

Para el sociólogo Camilo Kong, el desafío que dejó el estallido social recae en “saber cómo logramos hacer sintonía con la sociedad y con las herramientas que disponemos hoy, por eso es importante contar con una nueva constitución que sea elaborada desde las bases”.

Por su parte el diputado Castro afirmó que actualmente “hay una mirada distinta de hacer política porque empezaron a diluirse la fronteras que había entre partidos políticos”.

“Debemos actuar con rapidez para solucionar las problemáticas sociales, la gente ya no quiere esperar más”, puntualizó Castro.

“Las mujeres somos una mayoría tratada como minoría”: académica Francis Espinoza sobre cuotas de paridad

La doctora en Ciencias Políticas conversó sobre paridad de género en el proceso constituyente, la intervención feminista de Las Tesis, entre otras temáticas de género durante el programa radial En Sintonía.

A un mes desde que se firmó el acuerdo por la Paz y la Nueva Constitución, este lunes la Comisión de Constitución de la Cámara de Diputados finalmente despachó el proyecto que habilita el proceso constituyente. Y junto con ello, también aprobó la enmienda que establece un 50% de representación de mujeres en el órgano constituyente.

Este último criterio que busca alcanzar la paridad de género en candidaturas y elecciones, revivió el debate sobre la relación mujer y política en medio del despertar social y feminista.

Es por esto que la comunicadora social, Patricia Palma, analizó el fenómeno junto a la experta en Ciencias Políticas y académica de la Escuela de Periodismo, Francis Espinoza,  y la presidenta comunal de Democracia Cristiana (DC), Marisol Illanes, en el programa radial En Sintonía.

Las Tesis

Durante el desarrollo de la conversación, la académica de Periodismo UCN, Francis Espinoza, se refirió a la grave situación de violación a los Derechos Humanos que enfrenta el país, la cual quedó en evidencia con el último informe presentado por la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos.

“Quiero rescatar las cifras que revelan que el 25% de las acusaciones por violación a los derechos humanos, tiene que ver con demandas por violencia sexual contra mujeres. Son hitos importantes que han logrado proyectarse con el quehacer del colectivo Las Tesis, donde declaran visceralmente el tema de las violaciones”, comentó Espinoza.

Para la doctora en Ciencias Políticas, “la presentación del Las Tesis es fundamental. Sin embargo, las mujeres chilenas también tenemos que levantar un discurso racional y estratégico”, apuntando a su visibilización en el rubro político y de liderazgo.

En este contexto, la entrevistadora Patricia Palma recordó que a través de redes sociales leyó “comentarios de hombres señalando que la intervención de Las Tesis está desvirtuando las reales demandas sociales”.

“Esto no me parece, quiere decir que no están entendiendo de qué se trata, porque las demandas de las mujeres también son parte de las demandas sociales”, añadió Palma.

Mujer y política: de la esfera doméstica a la pública

Para Francis Espinoza, “la verdadera presencia de la mujer en política va a ser a través de un liderazgo racional estratégico”.

“Tenemos que levantar un discurso que demuestre que ocupamos la cabeza desde la política, así como también la pensamos desde nuestros ovarios y femineidad”, añadió la experta en Ciencias Políticas, quien asegura que las “mujeres son una mayoría tratada como minoría”.

Una de las grandes problemáticas de la baja participación de mujeres en la política, es que históricamente su figura ha sido relegada a la esfera privada. Un ejemplo de ello son las labores domésticas, de crianza y cuidados.

“Las mujeres saltamos al espacio público sin dejar el espacio privado, porque siempre estamos a cargo de los hijos y de los adultos mayores”, ejemplificó Espinoza.

En este sentido, para la académica es importante “trabajar la paridad con el hombre en el cuidado también, para que la mujer tenga más participación activa en el espacio público”, concluyó.

Académica Francis Espinoza dictó clases en la Escuela de Líderes Políticas 2019

 La experta en Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales presentó el módulo de “Herramientas Comunicacionales y Marketing Político”.

 

Con motivo de empoderar mujeres con trayectoria de liderazgo para insertarse en el mundo político, el Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género, inauguró este semestre las primeras Escuelas de Líderes Políticas en Chile.

En el caso de la Segunda Región, la iniciativa congregó a 56 mujeres que podrían asumir un cargo de alta responsabilidad, capacitándolas con clases de oratoria, comunicación estratégica, marketing político, entre otros módulos que serán impartidos hasta el 14 de diciembre.

Durante el desarrollo de la Escuela de Mujeres Políticas en Calama, Francis Espinoza, PhD en Ciencias Políticas y académica de Periodismo UCN, dictó la clase “Herramientas Comunicacionales y Marketing Político”.

En el módulo, la experta en Relaciones Internacionales entregó conocimientos teóricos para realizar una campaña política exitosa, así como también, técnicas para el manejo de audiencias, entrevistas y debates.

“Es un honor enseñar más bien aspectos teóricos del ejercicio del poder o de la participación de la mujer en la toma de decisiones”, comenta la académica en entrevista con Periodismo UCN.

“La ‘calle’ y la experiencia práctica me la dan las mujeres mismas, quienes ya ejercen cargos de liderazgo y tienen un discurso político contundente y estructurado”, añade la investigadora.

Educación cívica y empoderamiento femenino

Espinoza relata que a su clase asistieron mujeres que “de alguna u otra manera ejercen liderazgo político”. Desde dirigentes de comunidades indígenas, de clubes deportivos, hasta aspirantes a concejales, mujeres que trabajan con niños y en consultorios.

“Me encontré con mujeres muy empoderadas que odiaban un poco la política, pero que les parecía atractivo mejorar sus prácticas teóricas para ser consideradas candidatas a distintos cargos políticos y sociales”, afirma la doctora.

Respecto a la oportunidad de preparar a dichas mujeres, Francis comenta que “fue estar en ‘mi salsa’ porque con el tiempo me he convertido en un referente de opinión política en la región”.

“La educación cívica ha sido mi sueño desde que llegué en 2011 de vuelta de mi doctorado, y ahora siento que estoy cumpliendo este sueño”, concluye.

Proyecciones en la política

Consultada por la posibilidad de postular a un cargo político, Francis comenta que “sin duda es más fácil estar en la vereda del frente criticando política que haciendo política”.

En este sentido, “el camino se hace más difícil y áspero para las mujeres que los hombres. Las mujeres somos más exigidas, debemos dar muestra de nuestras capacidades a cada rato, y somos menos apoyadas incluso por el mismo género”, critica la académica.

“Yo sueño con una política ética y el día que eso ocurra, sí me gustaría liderar una gobernanza inteligente de una ciudad como Antofagasta con tanto potencial. Pero como la ‘real politik’ no es todavía ética, dudo que quiera recorrer un camino amargo o ingrato, porque finalmente el poder es como un mal amor para las mujeres y quienes deciden quedarse con este mal amor, pagan un precio muy alto”, finaliza.

Crisis institucional y ciudadana: realizan clase abierta a la comunidad en Periodismo UCN

En el marco de una serie de actividades destinadas a la discusión ciudadana, este lunes se llevó a cabo una clase abierta para analizar la crisis sociopolítica y económica de Chile, la cual fue dictada por la doctora en Ciencias Políticas y académica de Periodismo UCN, Francis Espinoza.

Al rededor de 50 personas asistieron al diálogo colectivo “Crisis Institucional y Ciudadana”, donde estudiantes, profesionales de diferentes áreas, trabajadores y docentes, intercambiaron opiniones respecto a la crisis sociopolítica de Chile, las demandas del pueblo chileno, las estrategias del Gobierno y el rol de la Iglesia y organizaciones sociales.

La doctora en Ciencias Políticas, Francis Espinoza, abordó los resultados de la última encuesta CADEM de octubre 2019, la cual reveló que el descontento social se centra en un público más bien joven. “La gente joven quiere una democracia participativa a través de una asamblea constituyente, mientras que la gente mayor brinda su apoyo a medidas como el congreso constituyente”, explica Espinoza.

En paralelo, se analizaron las cifras de la Encuesta Termómetro Social del Núcleo Milenio en Desarrollo Social (DESOC), las cuales demostraron que el 85,8% de la población está a favor de movilizaciones sociales.

Respecto a las demandas del movimiento, cambiar el sistema de pensiones obtuvo un 95,5% de votaciones como prioridad para realizar modificaciones en la Constitución. Posterior a pensiones figuraba salud, educación, sistema laboral, sistema tributario y la necesidad de una nueva Constitución.

Pero  ¿de qué tipo de crisis estamos hablando?

La poca confianza que tiene hoy en día la sociedad chilena con sus representantes políticos, instituciones y medios de comunicación, ha puesto en jaque a la democracia representativa, la cual “ya no sirve como mecanismo para hacer la gobernanza en el país”, aseguró Espinoza.

Asimismo, el estallido de la crisis sociopolítica va de la mano de la crisis económica. “El modelo neoliberal que sostiene la Constitución ya no es cómodo para nosotros”, sentenció.

“Hoy en día existe un quiebre del pacto social, porque una cosa es hacer lo que quiere la élite que gobierna y otra cosa es responder a las expectativas y necesidades de la ciudadanía”, puntualizó.

En cuanto a proyecciones futuras, la doctora en Ciencias Políticas postula que el Presidente Sebastián Piñera tiene dos salidas: “Renuncia a su cargo o da un giro hacia la derecha social y cumple con las expectativas de la ciudadanía”.

La ponencia presentada por Francis Espinoza, periodista y doctora en Ciencias Políticas, se enmarca en la organización de una serie de encuentros destinados a la discusión ciudadana, organizados por la Escuela de Periodismo de la Universidad Católica del Norte (UCN) junto al Centro de Alumnos de Periodismo (CEP).

¿Hacia dónde va el despertar de Chile?: un análisis desde la academia

En medio del estallido social que enfrenta Chile sin atisbos de una pronta resolución, las académicas de Periodismo de la Universidad Católica del Norte, Francis Espinoza, doctora en Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales, junto a Pamela Romero, doctora en Ciencias Humanas, analizan el manejo del Gobierno ante la innegable crisis política. Así como también, se refieren a la criticada cobertura mediática de las protestas sociales y especulan sobre la futura resolución del conflicto nacional.

En cada rincón del país resonaron las voces y cacerolas que en masas anunciaron lo inesperado: el pueblo chileno despertó. Lo que antes parecía una utopía en conversaciones familiares, con amigos o conocidos, hoy se convierte en una realidad con cientos de miles de personas protestando en las calles, exigiendo un verdadero cambio social y estructural en Chile.

Y es que nadie se esperaba que el alza de tarifas del transporte público y el llamado a la evasión masiva del metro, propuesta por los estudiantes del emblemático Instituto Nacional, se convertiría en el hoy denominado “despertar de Chile”. 

“Los estudiantes son la caja de resonancia de las demandas sociales y este caso no fue la excepción. Ellos comenzaron esta carrera y le pasaron ‘la posta’ a la ciudadanía”, afirma la doctora en Ciencias Humanas y académica de la Escuela de Periodismo de la Universidad Católica del Norte, Pamela Romero.

Actualmente, las demandas de este estallido social han apuntado a reconstruir el sistema político y económico heredado y perpetuado con la Constitución de 1980. Una Constitución que hoy, en medio del colapso neoliberal, se redujo a 30 años de una violencia estructural que promovió la desigualdad social en Chile. 

Es por esto que la ciudadanía, “requiere cambios estructurales que implican cuestionar y modificar tanto el modelo económico como el político, otorgando una mayor participación activa de la sociedad civil en la toma de decisiones”, comenta Francis Espinoza, PhD en Ciencias Políticas y académica de la Escuela de Periodismo de la Universidad Católica del Norte.

La experta en Relaciones Internacionales, advierte que “estamos viviendo un desgaste social y económico a nivel internacional, como efecto dominó de las agobiantes políticas neoliberales impuestas por la globalización”.

Y en este contexto de crisis, las propuestas concretas que el Presidente Sebastián Piñera anunció en su último discurso, refiriéndose al sistema de pensiones, salud, salario mínimo, dieta parlamentaria, entre otras problemáticas, “son medidas que la ciudadanía ve como insuficientes para paliar los años de inequidad económica y social”, añade Espinoza.

Crédito: Agencia Uno.

La guerra que inició Piñera

Bien es sabido que las medidas de seguridad implementadas a nivel nacional, sólo lograron caldear más los ánimos entre la multitud, situación que empeoró con la polémica sentencia del Presidente: “Estamos en guerra”. Y es que el mandatario junto al Ministro del Interior, Andrés Chadwick, insisten en poner el foco de atención en “el vandalismo y la violencia excesiva de grupos minoritarios”. 

Es por esto que la represión policial y militar como respuesta a protestas pacíficas, masificaron el malestar y repudio de la sociedad chilena.

“La ciudadanía ha rechazado la militarización como estrategia para frenar el estallido social. Esto fue comunicado de mala manera y produjo un efecto boomerang, porque la gente siente que el ejercicio del poder duro por parte del gobierno ha constituido diversas formas de represión del descontento social”, afirma la académica Francis Espinoza. 

Asimismo, la estrategia de activar el estado de emergencia y toque de queda en plena democracia, tampoco logró el efecto deseado en la población como alguna vez lo hizo en tiempos pretéritos. 

La gente ha desafiado todo tipo de imposición y represión, lo que en cifras se vio reflejado en las 18 víctimas fatales, 102 civiles heridos, 979 personas detenidas, de las cuales 592 ocurrieron bajo la vigencia del toque de queda, según afirmó el subsecretario del Interior, Rodrigo Ubilla.

“Lo interesante aquí es que ya no es tan fácil violar los derechos humanos, justificándolo como parte de una ‘guerra civil’”, comenta Espinoza, y añade que “la Fiscalía nacional, el Instituto Nacional de Derechos Humanos, e inclusive medios y organismos internacionales están monitoreando el exceso de violencia del Estado en contra de la ciudadanía. Por ende, no estamos en el mismo contexto del 73’”. 

Prensa y redes sociales: aliados enemigos

Uno de los puntos más criticados en tiempos de movilización ha sido la cobertura mediática de la prensa nacional, lo que provocó desde la necesidad de las personas, la creación de una extensa red de apoyo y de organización masiva con una poderosa herramienta: las redes sociales.

“Los medios de comunicación en Chile, principalmente la televisión y la prensa, han realizado una cobertura muy básica de las protestas sociales”, afirma la académica Pamela Romero. “Hay una tendencia a la espectacularización y al sensacionalismo, en el sentido de que no se abordan en profundidad las demandas sociales que inician las movilizaciones y, más bien, el foco se hace en las acciones violentas”, añade la académica.

Asimismo, el registro audiovisual de violaciones a los derechos humanos se ha difundido y archivado en redes sociales de prensa independiente, elaborando contenido periodístico con información aportada por los mismos ciudadanos. 

El poder de las redes sociales es tal, que la población ha preferido informarse a través de sus plataformas digitales y organizar protestas virtuales, como convertir en tendencia mundial el hashtag #RenunciaPiñera.

“Ya es costumbre de nuestros medios el criminalizar a los movimientos sociales. Lo vimos en el movimiento estudiantil del 2011 y también en el movimiento estudiantil feminista del 2018”, enfatiza Romero. Este fenómeno es alarmante, ya que “hay muchas personas que confían en la mediación de la prensa, personas cuyo único contacto con la realidad social es a través de los medios de comunicación”, advierte la experta en Ciencias Humanas.

En ese sentido, la labor de los periodistas es clave, puesto que “siempre podemos plantear un nuevo enfoque de los hechos que aborde el malestar social desde una visión más pluralista”, puntualiza Romero.

Crédito: Agencia Uno.

¿Cuál será la resolución del estallido social?

Para la experta en ciencias políticas, Francis Espinoza, “si la situación se hace insostenible con las movilizaciones sociales, la elite política llegará a grandes consensos como ocurrió en la época de los ‘grandes acuerdos’, y como escribió Guiseppe Tomasi en su novela El Gatopardo, todo cambiará para que nada cambie”. 

Francis visualiza un panorama más bien pesimista con respecto a esta movilización:

“La ciudadanía nuevamente será engañada con medidas parches. Lo que el poder espera es que las expresiones ciudadanas se sofoquen por ellas mismas, se desgasten y finalmente mueran en las rutinas diarias del trabajo, el colegio, la casa, las compras. Asimismo, la institucionalidad buscará dividir a la ciudadanía para que el movimiento se vaya debilitando”. 

No obstante, para la académica hay una esperanza que a largo plazo puede brindar un verdadero cambio. “No sólo debe transformarse la clase política, debemos mutar la mentalidad y la psicología de país hacia un modelo más solidario, humanitario y empático. Eso podría abrir las esperanzas de llegar a una sociedad más justa y equitativa”, concluye Espinoza.

Para la periodista Pamela Romero, hoy estamos “en un punto en el que es necesario que el gobierno y los políticos den señales concretas de que vieron el malestar de las personas y de que harán cambios para que las injusticias sociales terminen en Chile”. 

“Es necesario el diálogo, y no solamente entre el presidente y los líderes de los partidos políticos, cuya representatividad está en crisis, sino un diálogo democrático y horizontal con los actores y representantes de todos los sectores de la sociedad”, concluye.