IMAGINARIOS SOCIALES DE LAS NTIC EN JÓVENES DE ANTOFAGASTA. MITOS, OPORTUNIDADES Y RIESGOS EN EL CHILE DEL BICENTENARIO

Introducción

La presente investigación se enmarca en las Jornadas de “Diálogos Ciudadanos Antofagasta Habla: Derribando Mitos” realizados en el segundo semestre del año 2010 en la ciudad de Antofagasta. Teniendo como finalidad el acceso a los imaginarios sociales de los jóvenes de la región respecto al Chile del Bicentenario. Estas jornadas fueron suscritas por la Universidad del Mar, como institución organizadora y ejecutora del proyecto, VTR, Anglo American División Mantos Blancos, El Nortero y el Hotel Antofagasta, además de la Gobernación que patrocinara la iniciativa.

El proyecto busca sistematizar y difundir, a las autoridades y la ciudadanía de Antofagasta, categorías de análisis relevantes asociadas a los imaginarios sociales de los jóvenes antofagastinos respecto a la incidencia de las Nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación (NTIC) en sus vidas cotidianas y sus procesos de generación de identidad, de tal modo de integrarlas en la toma de decisiones de políticas públicas y privadas abocadas a incrementar las potencialidades y controlar los posibles riesgos derivados de su utilización.

Inscrito en el campo de los estudios cualitativos de corte descriptivo, el estudio que a continuación se presentan, se aboca al reconocimiento de los aspecto más significativos atribuidos por los jóvenes de la ciudad de Antofagasta a las transformaciones que, en el último tiempo, han generado el fortalecimiento y expansión de las NTIC, pudiendo vislumbrarse los mitos, oportunidades y riesgos que han acompañado este proceso de apropiación.

Planteamiento del Problema

Al momento de intentar comprender los fenómenos más significativos que han de participar en la estructuración de los imaginarios sociales juveniles de Antofagasta, es posible identificar un tópico cuya centralidad y transveraslidad ha de reclamar el concurso de nuevas líneas de estudios; a saber, la emergencia, posicionamiento y penetración de las NTIC en los distintos campos organizadores de la vida social.

Como lo indicaran recientes investigaciones (PNUD, 2006), en poco más de una década el panorama nacional se ha visto desafiado por nuevos contextos sociales directamente marcados por las NTIC, al punto de constituir éstas parte del paisaje al interior del cual transita la vida cotidiana de las personas. En este sentido, se vuelve necesario estimar en qué medida su uso es efectivamente aprovechado por este sector en todas sus potencialidades para expandir las capacidades individuales y colectivas, iluminando, de esta manera, posibles desafíos derivados de la modalidad específica que su masificación asume en el contexto regional actual.

Posibilitar dichas instancias, habrá de evidenciar las condiciones sociales requeridas para aprovechar, de modo más eficaz y responsable, las potencialidades contenidas en estas nuevas tecnologías, controlando los posibles riesgos que se derivan de su utilización mediante la generación de capacidades y competencias en la población en cuestión.

Antecedentes y Fundamentación Teórica

Sociedad de la Información: Un Nuevo Paradigma de Desarrollo Social.

En el transcurso de las últimas décadas, es posible apreciar la emergencia de numerosos intentos por comprender y conceptualizar las transformaciones más significativas que han acompañado el proceso de introducción de las NTIC en la vida cotidiana de las personas (Salvat y Serrano, 2011). Nociones como “Informativización de la Sociedad” (Nora, 1980), “Sociedad de la Información” (Castell, 1997), “Sociedad Posindustrial” (Bell, 1976; Touraine, 1973); “Sociedad del Conocimiento” (Drucker, 1994), son sólo algunas de las conceptualizaciones que se han dispuesto al momento de intentar comprender las transformaciones epocales más importantes que las NTIC parecieran operar en las sociedades occidentales.

Si bien no es posible identificar aproximaciones univocas al campo de problemas identificado, que comienza a configurarse a mediados de la década del setenta (Crovi, 2002; Lucas, 2000; Salvat y Serrano, 2011), es posible advertir que dichas transformaciones habrían posibilitado un nuevo estado de cosas, para el cual las categorías de análisis tradicionales, dispuestas por la “Sociedad Industrial”, parecieran presentarse insuficientes, diseminando su influjo en las distinta actividades económicas, políticas, sociales y culturales que caracterizarían a las sociedades contemporáneas (Bell, 1976; Castell, 1997; Drucker, 1994; Lucas, 2000).

En este sentido, asumiendo la dispersión de dichas aproximaciones, cuyos objetivos y alcances tienden a superponerse permanentemente, es posible advertir un vector común, según el cual las sociedades occidentales comenzarían a experimentar un progresivo distanciamiento respecto a los modelos de desarrollo e integración que caracterizaron la “Sociedad Industrial” (Bell, 1976; Castell, 1997; Drucker, 1994; Touraine, 1973). Reconfiguración de lo social que no sólo asumiría la forma de una plataforma tecnológica que amplía las categorías de análisis dispuestas por la “Sociedad Industrial”, sino que además demandaría de los actores sociales insertos en dicho complejo proceso competencias y habilidades acordes con su correcto aprovechamiento (Aguiar y Farray, 2005; Castell, 1997; Drucker, 1999).

La realidad nacional, a pesar de las posibles variaciones en su celeridad y visibilidad, no habría estado exenta de estas transformaciones, cuya expresiones parecieran trascender su dimensión instrumental (tecnológica), iluminando transformaciones profundas en la experiencia existencial de las personas: “en apenas una década, los chilenos han visto cómo las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (NTIC) se han vuelto parte del paisaje natural en que se desenvuelven sus actividades diarias. Ya sea que las usen directamente o se encuentran en su vida de manera indirecta, el celular, la televisión por cable o satelital, la computación, internet y las máquinas complejas que se sirven de computadores están cada vez más presentes en lo que hacen. Lo que se creía imposible hace sólo unos años  (…) hoy ni siquiera llama la atención, pues se ha hecho realidad cotidiana” (PNUD, 2006: 10).

Sea de manera directa o indirecta, los escenarios posibilitados por las NTIC habrían condicionado la experiencia de vida de las personas que viven en condiciones de modernidad (Bauman, 2007; Beck, 2006; Castell, 1997; Giddens, 1997), imprimiendo en sus vidas desafíos considerables para los cuales las estrategias tradicionales de resolución parecieran evidenciar cierta ambigüedad; adquiriendo un rol decisivo la tarea de identificar las características fundamentas que este nuevo tipo de organización social pareciera advertir, al tiempo que informar sobre las consecuencias adversas asociadas a su desenvolvimiento en condiciones disimiles de modernidad como las que han acompañado el desarrollo de la sociedad chilena.

Características Fundamentales de la Sociedad de la Información.

Como lo indicara Crovi (2002), sería posible sostener, a modo genérico, que el nuevo tipo de sociedad que comienza a configurarse se caracterizará por un modo de ser comunicacional que atraviesa todas las actividades de la vida social (industria, entretenimiento, educación, organización, servicios, comercio, etc.), imprimiendo en ellas una marca distintiva respecto a las coordenadas dispuestas por las organizaciones sociales precedentes: “a pesar de haber grandes diferencias en el acceso a estas nuevas tecnologías entre las naciones y entre los individuos, todos los países tienen al menos una franja de su sociedad que las han integrado a sus actividades (…) no se trata, como vemos, de incorporar innovaciones tecnológicas al ámbito laboral, sino de una auténtica revolución de carácter cultural” (16-17).

En clara sintonía, Burton (citado en Lucas, 2000: 38) ha de observar la configuración de seis indicadores decisivos que permitirían hablar de un nuevo tipo de sociedad, en la cual información, conocimiento y sociedad parecieran comparecer: a) transformación de la información y el conocimiento en recursos cruciales y fuentes de innovación y acción política; b) aparición de la tecnocracia como una elite dominante; c) consideración de que la cultura de unos pocos no dependerá del trabajo de muchos; d) remplazo de la ética protestante del trabajo por un énfasis en el ocio y la cultura; e) cambio en nuestros valores hacia la individualidad y la autonomía (auto-actualización); f) cambio de base económica de la sociedad, apoyada en los servicios, no en la manufactura.

Así, es posible observar que las transformaciones que darían origen y fuerza a la “Sociedad de la Información” trascenderían el plano estrictamente tecnológico, operando desplazamientos significativos en los distintos regímenes que organizan la vida social, incluso en sus más íntimas dimensiones (Giddens, 1992; Bauman, 2006). Como lo señalara Castell (1997), el término “informacional” permitiría caracterizar “una forma específica de organización social en la que la generación, el procesamiento y la transmisión de la información se convierten en la fuentes fundamentales de la productividad y el poder, debido a las nuevas condiciones tecnológicas” (47).

Naturalmente, la transformación más reconocida, por los niveles de visibilidad y dinamismo que asume, corresponde a la dimensión asociada al desarrollo de las NTIC y su incorporación a actividades nuevas para este campo de acción, como son el trabajo, la producción de bienes y servicios, la educacion, el entretenimiento, el intercambio y la producción de conocimiento (Crovi, 2002). Resulta innegable, en este sentido, la proliferación exponencial que las NTIC han experimentado en el transcurso de las últimas décadas, diseminando su influjo a los distintos ámbitos de la vida social que, no siempre de manera homogénea, caracterizarían a las sociedades en condiciones de globalización.

“Si no fijamos en el aspecto del cambio en las nuevas sociedades informacionales, es necesario considerar una gran movilidad física, social y psíquica (…) En cuanto a los avances de la racionalización (…) se puede decir que hay un incremento en su valoración, que se da ya incluso como algo supuesto (…) Respecto a la producción y el consumo, la globalización de los diferentes mercados aparece como el rasgo característico (…) Por último, si se intenta ver el tratamiento de la complejidad y la consiguiente conflictividad (…) vemos que la tendencia es hacia: propuestas para resolver los problemas sociales; la globalización de las comunicaciones; la sobrevaloración del tiempo, que hace intentar esquemas flexibles; la gran inquietud por el medio ambiente; la experiencia de procedimientos de gobierno donde se intenta la democracia participativa; la desregulación de las organizaciones; un nuevo tipo de conflictos basados en aspectos como el sexo o la cultura, y un cierto fundamentalismo en la búsqueda de la seguridad” (Lucas, 2000: 40-42).

Estas transformaciones en la organización social habrían de repercutir directamente en la dirección y el desarrollo asumido por la economía, posibilitando no sólo contextos diversos de explotación e inversión, sino también nuevas orientaciones para el desarrollo de la economía a escala planetaria (Drucker, 1994). El capitalismo en su versión informacional, que hace de la información y el conocimiento factor crítico de desarrollo productivo y social, se generalizaría acríticamente como la única mediación posible en contextos marcados por la globalización de los mercados, perdiéndose de vista los riesgos asociados a los nuevos escenarios del trabajo, la producción, el ambiente y el consumo (Bauman; 2006; Lucas, 2000).

Entre las trasformaciones de orden económicas más significativas sería posible identificar, siguiendo a Lucas (2000): a) un incremento considerable del sector servicio asociado al uso de la información, lo que genera una modificación estructural de la fuerza de trabajo; b) transformaciones en la organización del trabajo caracterizadas por una gran flexibilización de éste, lo que permitiría mayor diversificación y precariedad en la organización social del trabajo como también en las prácticas a ésta asociadas; c) un desplazamiento de la matriz industrial de trabajo por parte de tareas de nuevo cuño asociadas a la creación, procesamiento y manipulación de información y conocimiento (materia prima del dinamismo económico); y, d) una gran importancia de todo lo relativo a la innovación, especialmente en la adopción de las nuevas tecnologías.

En el plano de lo político, se ha de insistir, por un lado, en que este proceso de transformación social se vería acompañado de una superación de las contradicciones fundamentales que habrían organizado la “Sociedad Industrial”, sentando las beses de una sociedad más democrática e inclusiva (Drucker, 1994), mientras que, por otro, ha de advertirse sobre la emergencia de nuevos desafíos que guardarían íntima relación con la naturaleza compleja que pareciera animar el desarrollo tecnocrático de la “Sociedad de la Información”, iluminando nuevos escenarios y lógicas de exclusión, fragmentación y desintegración social (Bauman, 2006).

Como lo señalara Drucker (1994), la revolución de la información y el conocimiento advertiría sobre el agotamiento de la dicotomías tradicionales que gobernaron la “Sociedad Industrial”, estableciendo las condiciones de posibilidad de una sociedad más democrática mediante una redefinición de las lógicas de diferenciación social, donde los derechos culturales e individuales han de ocupar un lugar privilegiado. Ahora bien, sin desconocer las transformaciones que las NTIC habrían operado en los procesos de estructuración social, una preocupación constante refiere al debilitamiento que los lazos sociales parecieran experimentar en este nuevo estadio de desarrollo, siendo un eje de análisis las nuevas formas de construcción de identidades colectivas capaces de asumir los nuevos desafíos que estas transformaciones parecieran inscribir en la configuración de una comunidad política activa y reflexiva (Touraine, 1998; Sartori, 1998).

Finalmente, como consecuencia de lo antes dicho, en el plano sociocultural asistiríamos a un profundo proceso de re-estructuración de la vida social que afectaría directamente la experiencia individual y colectiva de sus miembros; proceso que se encontraría marcado por un incremento en la diversidad cultural y la opcionalidad de estilos de vida, como también por un profundo adelgazamiento de las instancias vinculantes y los relatos universales (Bauman, 2007; Giddens, 1997; Harvey, 2002; Jameson, 1995). En este contexto, es posible sostener, siguiendo a Touraine (1998), que tras las luchas por los derechos cívicos, políticos y sociales que caracterizaron la sociedad desde el siglo XVII hasta el siglo XX, asistiríamos en la actualidad a un complejo escenario en el cual el tema central será el de los derechos culturales y el derecho a la individuación.

De este modo, se habría configurado un complejo escenario en el cual la subjetividad pareciera desbordar los contenedores institucionales tradicionales, abriendo un inédito campo histórico definido por la heterogeneidad de significados posible, pero también por contextos cambiantes de inseguridad e incertidumbre donde los individuos deben construir constantemente su identidad (Bauman, 2007; Beck, 2006). La información y la comunicación devendrían en insumos y productos de los nuevos procesos sociales de diferenciación e identificación; la biografía personal asumiría la forma híbrida de una polisemia narrativa en permanente construcción (García-Canclini, 1990), inscribiéndose en las gramáticas de la multiplicidad, la yuxtaposición, la disyunción, la fluidez (Touraine, 1998).

Nuevas Oportunidades, Nuevos Desafíos.

Como se observa, las NTIC no se reducirían a un simple equipamiento instrumental que acompaña el desenvolvimiento de los individuos en condiciones de modernidad (radio, televisión, computación, internet, telefonía móvil, etc.), posibilitando nuevos contextos y experiencias que han de reconfigurar objetiva y subjetivamente los espacios y relacione de la vida social (Ruiz y Buira, 2007). Nuevos contextos que no serían simplemente posibilitados de manera externa por mutaciones independientes de los actores sociales comprometidos, sino que guardarían íntima relación con los significados espacio-temporales asociados a su utilización (PNUD, 2006).

Comunicación permanente y en tiempo real, masificación de la información, incremento en el acceso a nuevas instancias de desarrollo, mayor interconectividad a nivel planetario, son sólo algunas de las oportunidades que parecieran acompañar el desarrollo de las sociedades occidentales. Ahora bien, sin pretender ensombrecer el campo de oportunidades que las NTIC han posibilitado, las cuales, por lo demás, serían ampliamente reconocidas por la población (PNUD, 2006), es necesario identificar la emergencia de una serie de consecuencias asociadas que han de imprimir en su libre desenvolvimiento ciertas dimensiones de riesgo difícilmente regulables, asumiendo la naturaleza extensa y abierta de las mismas (Aparici, Díez, Tucho, 2007; Lucas, 2000).

Con vistas a comprender la complejidad de este nuevo contexto, se vuelve necesario identificar, desde el imaginario social de los sectores jóvenes de la región, los nuevos escenarios de oportunidades y riesgos que parecieran derivarse de este nuevo estadio de la sociedad, permitiendo, de este manera, transitar hacia una comprensión más acabada del fenómeno en cuestión, trascendiendo los tradicionales mitos que parecieran organizar el sentido común respecto al influjo que las NTIC parecieran operar en la vida diaria de una población cada vez más compleja y diversa, inscrita en condiciones disimiles de modernidad.

Diseño y Metodología

La presente investigación se enmarca en una metodología de investigación cualitativa de corte fenomenológico con alcances descriptivos, cuya finalidad advierte sobre la necesidad de acceder a la construcción que los jóvenes de Antofagasta han elaborado respecto a los nuevos escenarios y desafíos que las NTIC parecieran evidenciar en la constitución del Chile del Bicentenario.

En este sentido, los objetivos que orientan el presente trabajo pueden ser enunciados del siguiente modo: a) conocer, desde la perspectiva de los jóvenes de Antofagasta, los aspectos más importantes que han acompañado el desarrollo y fortalecimiento de las NTIC en sus vidas cotidianas; b) describir el impacto que las NTIC han tenido en los diversos aspectos que configuran la juventud antofagastina en la actualidad; y, c) conocer las oportunidades y amenazas que estas transformaciones han posibilitado desde la perspectiva de los sectores más jóvenes de la ciudad.

Para ampliar los ejes de análisis dispuestos por la literatura especializada se realizaron focus group a cargo del equipo responsable. Las dimensiones consideradas en estas instancias, íntimamente asociadas a los objetivos anteriormente expuesto, fueron tres: a) reconfiguración de las relaciones sociales en jóvenes de Antofagasta; b) procesos y espacios de construcción de identidad juvenil en Antofagasta, y c) mitos, oportunidades y riesgos implícitos en los nuevos escenarios posibilitados por las NTIC.

Asumiendo una orientación descriptiva, esta fase de la investigación cumple con dos requerimientos ineludibles: permite contextualizar los aportes dispuestos por la literatura especializada respecto de la realidad efectiva al interior de la cual se inscribe el fenómeno en estudio, al tiempo que permite complementar la información disponible con nuevos aspectos emergentes no consignados por la literatura especializada y susceptible de ser incorporados en el estudio de su manifestación efectiva.

Una vez recogida la información cualitativa se dio inicio al trabajo de transcripción y de preparación del material para su posterior codificación axial y análisis de contenido. Con vistas a una mayor rigurosidad y sistematización de la información disponible, se utilizó una herramienta informática de procesamiento masivo de información textual, específicamente el programa Atlas.ti. 5.0.

Población y muestra.

Tratándose de un universo amplio y complejo que aglutina un número aproximado de 92.498 personas de la ciudad de Antofagasta, cuyas edades oscilan entre los 15 y los 29 años de edad (Censo 2012), el tipo de muestreo utilizado corresponde a un muestreo no probabilístico por cuotas. Los criterios de selección fueron la composición sexual, etaria y local de la misma, siendo aspectos relevantes la proporcionalidad de los participantes en función de las variables antes mencionadas.

Para satisfacer dichos criterios de selección, la muestra se constituyó de 42 personas de diferentes ámbitos sociales cuyas edades oscilan entre los 15 y 29 años de edad. Entre los participantes es posible encontrar  alumnos/as de 1° a 4° medio de establecimientos municipales y particulares subvencionados, estudiantes universitarios, empleados jóvenes de empresas de telecomunicaciones y directivos jóvenes de la Corporación Municipal de Desarrollo Social, todos pertenecientes a la ciudad de Antofagasta.

Presentación de Resultados

“Las Dos Caras de la Moneda”: Fortalezas y Debilidades de las NTIC.

En una primera aproximación a la información entregada por los entrevistados, se hace necesario el reconocimiento de la transformación estructural que las NTIC habrían operado en la sociedad, evidenciando una reconfiguración de las relaciones sociales que en ésta tendrían cabida. Se instala, de este modo, un enfoque que concibe dichas tecnologías, no sólo como artefactos de soporte y equipamiento, sino también como significados socioculturales asociados a la modalidad específica que asume su utilización, orientando su discusión insistentemente al campo de acción posibilitado por el desarrollo y masificación de Internet.

Desde la perspectiva de los jóvenes entrevistados, dichas tecnologías habrían experimentado un desarrollo exponencial de sus posibilidades, expandiendo su alcance a nuevas formas de organizar sus contenidos y a nuevos espacios de la vida cotidiana, siendo internet el punto de acceso por excelencia. Tal sería la capacidad de la plataforma tecnológica de revolucionarse permanentemente a sí misma, que se llagará a hablar de una reformulación de los paradigmas tradicionales de la información y la comunicación, abriendo la posibilidad, mediante una reconfiguración de las coordenadas espacio-temporales, de una nueva etapa en el desarrollo de la sociedad.

Nosotros somos parte de la generación comunicacional, de la generación de la tecnología y es por eso que el tema 2.0 nos habla mucho sobre la modernidad y en particular sobre Internet” (representante comunidad evangélica).

Hoy, Internet es la fuente de conocimiento acumulado más grande que haya tenido la humanidad en la historia (…) Hoy día la información que tiene Internet te puede dar alas para volar infinitamente hacia un crecimiento (…) para formar nuevos pilares que tienen relación con las políticas que guían a tu país hacia las vías de desarrollo, y generar vías de desarrollo significa generar un crecimiento dentro de la sociedad” (representante empresas proveedoras de telecomunicaciones).

Diversos argumentos serán esbozados al momento de exaltar los beneficios asociados al desarrollo de las NTIC y su introducción en las vivencias y prácticas que organizan la experiencia individual y colectiva de las personas en su cotidianeidad. Se habrá de enfatizar en las ventajas que estas herramientas ofrecen para la optimización y potenciación de las actividades diarias, el acceso permanente y actualizado a diversas y múltiples oportunidades y escenarios, la ampliación y facilitación de las comunicaciones a distancia y el intercambio, traspaso y actualización constante de la información; instancias que harán de esta nueva plataforma tecnológica piedra angular de un nuevo estadio de desarrollo marcado por la facilidad en el acceso a oportunidades en permanente proceso de actualización, por un lado, y por el desarrollo de nuevos espacios de socialización propicios para la emergencia de nuevos sentidos y experiencias, por otro.

“Para mi, el Internet es súper positivo porque podemos acceder a literatura o cosas que en chile no hay, el contacto con escritores, o gente de otros países si lo miro desde el tema profesional o de formación” (representante comunidad evangélica).

Internet (…) ha sido un aporte en lo que es poseer información internacional (…) gracias al Internet podemos acceder a esta información que antes llegaba a dos meses o tres meses de espacio, cuando no había esta comunicación rápida (…) creo que la Internet ha favorecido eso, a esa comunicación (…) creo que la Internet ha sido un aporte, para lo que estábamos hablando recién, sobre la educación, ha sido un aporte a acceder a literatura,  a cosas que aquí son súper caras podemos acceder fácilmente por Internet” (representante comunidad evangélica).

Como puede observarse, una primera aproximación al tema en cuestión ha de poner de manifiesto el carácter revolucionario que esta forma de organizar la comunicación y la información ha asumido, presentándose como una herramienta estratégica de desarrollo nacional. Por su capacidad de expandir la comunicación y el acceso a la información de manera fácil y fluida esta herramienta ha de ser considerada por los entrevistados como un dispositivo de desarrollo que viene, entre otras cosas, a democratizar el acceso global a las nuevas oportunidades resultantes del progreso alcanzado.

Ahora bien, más allá de los beneficios indiscutibles que este nuevo paradigma del conocimiento y la información vienen a instaurar, una observación más detenida del fenómeno ha de evidenciar que la irrupción de las NTIC en el escenario social ha de traer consigo una serie de consecuencias adversas que obligan a asumir el tema desde un enfoque de responsabilidad que permita optimizar sus beneficios mediante una regulación de las posibles amenazas contenidas en su libre desenvolvimiento.

Es que está sumamente transversal a la sociedad y a la humanidad, o sea tú tienes Internet y estás metido en todo ámbito de cosas, y si uno no toma un rol preponderante sobre la administración del poder sobre Internet, se puede convertir en algo muy perjudicial (…) En los países más desarrollados se controla esto de manera muy responsable, yo te digo: en Inglaterra el Gobierno controla la información que hay hacia los hogares, que distribuyen las empresas de telecomunicaciones y el gobierno tiene un servidor central que filtra la pornografía infantil (…) Pero acá no pasa eso” (representante empresas proveedoras de telecomunicaciones).

De este modo, lo jóvenes entrevistados han de manifestar su preocupación por el carácter ambivalente que pareciera caracterizar el desenvolvimiento desregulado de las NTIC, siendo un punto de encuentro el reconocimiento de potenciales amenazas derivadas de su utilización. Cabe destacar el lugar clave que, en este contexto de riesgo, ha de jugar el libre y desregulado acceso a los contenidos dispuestos por internet, constituyendo éste una preocupación compartida en el imaginario juvenil de la nueva plataforma tecnológica.

La verdad es que la frase que a todos nos dejo pensando fue que ‘el Internet es un arma de doble filo’. La Internet si bien es una herramienta de trabajo, de comunicación, también puede llegar a ser una herramienta que puede tanto  formar o destruir a una persona” (representante comunidad evangélica).

El Internet es una herramienta, pero aún así una herramienta de doble filo que hay que saber utilizar (…) porque todos tenemos acceso a esa herramienta (…) yo creo que no hay una educación con respecto al tema (…) es un arma de doble filo (…) que se está metiendo en esta sociedad, pero no hay una regularización, no hay un estudio que indique la forma de trabajar en Internet, es un arma libre, entonces igual es complicada” (representante ciudadanía).

Así como hay cosas buenas, también la hay malas, y hay grandes fenómenos que se han relacionado como el bullying cibernético, y tal como se decía, los niños que no lo tienen, lo pueden llegar a conocer, y pueden llegar a destruir la base de la sociedad” (representante empresas proveedoras de telecomunicaciones).

Ahora bien, esto no debe conducirnos a pensar que las NTIC constituyen de por sí un aspecto de la vida social considerado en términos negativos por la juventud antofagastina. Muy por el contrario, éstas han de ser ampliamente validadas y reconocidas por los entrevistados, quienes han de enfatizar en el rol que el factor humano ha de jugar en las malas utilizaciones de estas herramientas.

El problema no es tanto el Internet, sino nosotros mismos que no sabemos utilizarlo, el Internet no es el problema, son las personas” (representante estudiantes secundarios).

En este sentido, el carácter ambivalente que se le atribuye a la nueva plataforma tecnológica guarda íntima relación con la utilización que de ésta se hace, siendo necesario un reparto coherente de las responsabilidades, evitando así una caracterización a priori desfavorable de aquello que sería, en primera instancia, una herramienta al servicio de los intereses y capacidades de sus usuarios.

En este sentido, atendiendo a la importancia atribuida al factor humano en la consecución de los beneficios dispuestos por la nueva plataforma tecnológica, es posible identificar en el discurso de los jóvenes entrevistados tres consecuencias adversas asociadas a ésta, las cuales en ausencia de información, regulaciones y competencias claramente definidas, harían referencia a la precarización de la experiencia comprensiva, al debilitamiento de los lazos vinculantes y a la emergencia de nuevos peligros para la población más vulnerable.

Los Nuevos Desafíos de la Comunidad Virtual.

En primer lugar, se advierte una precarización de la experiencia comprensiva de la realidad, la cual se expresaría en la dificultad de comprender los complejos contextos al interior de los jóvenes se encuentran cotidianamente insertos. La posibilidad de acceder veloz y simultáneamente a diversos contextos y contenidos a nivel mundial no habría contribuido, necesariamente, a una mayor capacidad de comprensión del contexto local, evidenciándose una precarización en los patrones de comprensión que posibilitarían una adecuada traducción de la realidad inmediata.

El joven ve la sociedad desde el Internet y no desde la realidad que es su ciudad, o su población, o su universidad, o las problemáticas que tiene al lado o de la persona que tiene al lado. No se hace parte de eso porque está metido en un aparato y desde ahí lo ve” (representante estudiantes universitarios).

En esta línea argumentativa, gran atención ha de concentrar la penetración de estas tecnologías en contextos educativos, donde se apreciarían considerables distorsiones en las modalidades asumidas en la escritura, la lectura y la oralidad. El trasfondo de esta preocupación advertiría sobre la precarización de los vehículos fundamentales de la comprensión en favor de la primacía de las imágenes; lo que no sólo pareciera advertir el tránsito de una imagen de sociedad a otra, sino el hecho de que la sociedad misma habría devenido en la forma de imagen.

El Internet es facilitador por así decirlo de “la paja” de leer, porque todo lo que se escribe se achica, hasta nos da lata escribir mucho, entonces el Internet ayuda a la precariedad” (representante estudiantes universitarios).

El Internet, igual ha influido en contribuir en la flojera, ya que tengo amigos que entregan sus tesis sólo de Internet (…) lo que es flojera, es un real aporte para copiar y pegar, para no comprender lo que se lee” (representante comunidad evangélica).

En segundo lugar, se aprecia un desplazamiento considerable de los lazos vinculantes tradicionales en favor de nuevas pautas de interacción social condicionadas profundamente por el carácter impersonal por éstas asumido. Se argumenta, en este sentido, que las pautas y espacios tradicionales de encuentro e interacción social han comenzado a ser desplazados por espacios virtuales de comunicación, operándose una reestructuración radical de los espacios posibles de lo público.

Se advierte sobre la emergencia de nuevos riesgos asociados a la exacerbación de la publicidad en espacio virtuales de comunicación, los que, por lo demás, lejos de venir a complementar y enriquecer los espacio tradicionales de encuentro (espacios públicos, asociaciones, familia), vendrían a debilitarlos, afectando directamente el rendimiento de una sociedad ya empobrecida en términos cívicos.

Ya no hay una interacción como antes, que era que en las calles, que se salía, sino que ahora el ocio que uno tiene, cuando llega a la casa, ya no es hacer cosas como más dinámicas, de más interacción, o de más comunicación, sino que es llegar y meterse en Facebook” (representante estudiantes universitarios).

Se aprecia, en este sentido, la influencia que la nueva plataforma tecnológica habría ejercido en la juventud al momento de generar espacios de ejercicio de la ciudadanía y la identidad, siendo un punto crítico de encuentro la ampliación del campo de acción dispuesto por las redes sociales.

En nuestra casa somos seis y hay dos computadores, nos turnamos para usarlo; pero sí, hay menos relación de familia que antes que hubiera computador, porque estamos con mi hermano, él en la pieza de al lado y le pido por MSN que me imprima cosas, pero cuando hay conversaciones familiares cuesta mucho más” (representante comunidad evangélica).

Si no se pone control al tiempo que le dedicas a generar tus actividades en relación a redes sociales esto se puede transformar en un vicio que no tiene control, que es prácticamente igual lo que pasó a mis papas o abuelos cuando salió la televisión, claro, se sentaron todos a ver Tv, pero dejaron de conversar entre ellos” (representante empresas proveedoras de telecomunicaciones).

Finalmente, un tercer elemento recurrente en el discurso que los jóvenes entrevistados elaboran al momento de evaluar el impacto de las NTIC guarda relación con la emergencia de inéditos peligros derivados del mal uso de sus contenidos y potencialidades. Así, en lo tocante a los contenidos se señala el fácil acceso a sitios provistos de información potencialmente inadecuada, dependiendo del usuario, como lo serían la violencia y la pornografía.

Asimismo, se enfatiza en la sobreexposición pública sobre la cual operarían las nuevas tecnologías, advirtiendo la configuración de peligros futuros asociados a la suplantaciones de identidad, al mal uso de la información introducida por lo usuarios (principalmente, en el caso de las redes sociales) y la generación de vínculos comunicativos basados en la manipulación y la subordinación (pedofilia, raptos, etc.).

Hoy puedes tener a un niño aprendiendo, cosas súper importantes para su educación, o lo puedes tener destruyéndose frente a un computador, y eso no podemos dejar que pase” (representante empresas proveedoras de telecomunicaciones).

Así, mientras los riesgos presentes en el libre acceso a contenidos dependería directamente del usuario, que en muchas ocasiones no dispone de los criterios y competencias de evaluación requeridos (como ocurriera en el caso de menores de edad), los riegos asociados al mal uso de sus potencialidades rebasaría la responsabilidad y auto-cuidado del usuario, posibilitando el concurso de terceros.

El otro día entre a Facebook y me llegó una visita, o sea una solicitud de amistad de un hombre súper extraño (…) no sé si sea hombre o mujer, y yo abrí su muro y lo empiezo a ver y tenía puros videos porno, y yo estuve hablando con varias compañeras y esta persona llevaba a muchos canales de pornografía dentro de Facebook, o sea Facebook ya no tiene filtro tampoco” (representante comunidad evangélica).

Ciertamente, uno de los problemas latentes más significativos, que reclama una consideración especial, refiere a los riesgos presentes en el libre acceso a internet que podrían afectar directamente a la población más vulnerable: los niños. Se ha de enfatizar, en este sentido, en la necesidad de buscar mecanismos de regulación que permitan eficientemente un mayor control en el libre acceso a sitios inadecuados, provistos de contenidos explícitos de violencia o pornografía.

Yo tengo a una persona que conocí hace poco, de 13 años, que está metida en el tema de las fotos pornográficas; o sea, ella subía fotos de ella sacándose en el espejo con ropa interior, y que pasa, que ella no se estaba dando cuenta que todas esas fotos estaban siendo vendidas” (representante comunidad evangélica).

En consecuencia, reconociendo las ventajas que las NTIC ofrecen a los usuarios, en una correcta utilización de sus contenidos y potencialidades, se apunta a la necesidad de identificar los riesgos asociados a su mala utilización, poniendo de manifiesto el rol clave que en dicho proceso de formación responsable ha de jugar la generación de capacidades y competencias en la población y el rol que en dicho proceso deben asumir autoridades, educadores y familias.

El rol de las Capacidades y la Responsabilidad Social.

En este sentido, existe consenso respecto a las dificultades que el desarrollo de capacidades y competencias habría tenido en el proceso de apropiación de las oportunidades ofrecidas por las NTIC, siendo una demanda compartida aquella que refiere a mayor educación y orientación respecto a sus alcances y limitaciones.

Es falta de educación, la educación que estamos recibiendo hoy en día no es buena (…) la educación es una herramienta fundamental hacia la liberación y la información”. (Representante Ciudadanía).

“El origen del problema es que no hay educación respecto del tema (…) Y sí, creemos que hay una educación, pero no es suficiente  (…), por eso una de las propuestas que nosotros generamos es generar políticas públicas a través del Estado para regular el Internet” (Representante Comunidad Evangélica).

Se evidenciará el carácter estratégico de la educación al momento de aprovechar las oportunidades y controlar los riesgos asociados a la utilización de la plataforma tecnológica, demandándose el esfuerzo y compromiso de los distintos actores sociales comprometidos en la educación de la población, mediante un correcto reparto de las responsabilidades y los compromisos (Estado, educadores, familia, etc.).

“Desde el momento que no se generan los compromisos con relación a esto, la palabra responsabilidad no va a tener ningún asidero dentro de la sociedad y vamos a empezar a ver como se degenera nuestra sociedad (…) por eso que es sumamente importante tomar acuerdos en base a la responsabilidad que vamos a tomar frente a este tema”. (Representante Empresas Proveedoras de Telecomunicaciones).

Así, frente a los nuevos escenarios del trabajo, que han posibilitado el acceso de los distintos miembros de las familias al mundo laboral, las demandas de los jóvenes entrevistados han de referir a la necesidad de que el Estado asuma un rol educativo protagónico, entregando herramientas para suplir la prolongada ausencia en el hogar de los padres por motivos laborales en el proceso continuo de generar capacidades y competencias en la población que hagan de estas oportunidades realidades efectivas.

“Si, insistimos, es una herramienta que nos permite formarnos (…) pero a la vez eso nos permite acceder a cosas que no nos van ayudar en nuestra formación  integral, y principalmente le pedimos al Estado que ellos se involucre en la regularización que hay en el Internet”. (Representante Comunidad Evangélica).

“Yo creo que la base del desarrollo de los países, sin duda alguna, hace relación con la educación que recibe la juventud (…) el gran porcentaje dice que en la familia los papas están ausentes, porque tienen que trabajar, tienen que sustentar a la familia, y es por eso que yo insisto que hay una responsabilidad del Estado, del gobierno, de instituciones públicas, de instituciones educacionales en estos temas”. (Representante Empresas Proveedoras de Telecomunicaciones).

El rol del Estado sería precisamente el de entregar a su población un conjunto de condiciones objetivas y subjetivas que permitan una aproximación responsable a la amplia gama de contenidos y potencialidades dispuestos por la nueva plataforma tecnológica; condiciones entre las que se contemplan la capacidad de definir reflexivamente los fines de su utilización y un contexto de garantías y regulaciones que promuevan el respeto por los derechos de los individuos y las colectividades en el espacio virtual.

“Lo que proponemos nosotros, sería generar políticas públicas a través del Estado para regular en el Ministerio de Educación, que las empresas tomen controles y que la familia participe en esta regularización”. (Participante Ciudadanía).

“El Estado tiene un rol preponderante, y como esto tiene relación claramente y transversalmente con la educación de todos los chilenos, es ahí, creo yo por lo menos, que el Ministerio de Educación tiene que tomar partido, y de alguna manera el Ministerio de Telecomunicaciones exigir a las otras empresas que son participes del mercado ¿cómo se hacen responsables de la información que llega hacia las casas de sus usuarios? (…) hay una relación social”. (Representante Empresas Proveedora de Telecomunicaciones).

Respecto a las empresas proveedoras de servicio, uno de los puntos tratados refiere a la necesidad de regular la asociación que se establece entre una determinada palabra y contenidos riesgosos que no guardarían directa relación con ésta; es decir, se advierte como un determinado significante puede conducir a contenidos ajenos a su real significado, tendiendo a presentar una saturación de contenidos violentos y/o pornográficos.

“Ahora el Internet lleva para todo, pero también conlleva la responsabilidad de la gente que está encargada de administrar, que también se encarguen de enseñar, de educar a los jóvenes para que puedan dar mejor uso, porque siempre va haber gente que de mal uso, pero entre más chicos se aprenda, mejor uso se le va a dar”. (Representante Ciudadanía).

Alineándose con este enfoque de responsabilidad, el sector de las empresas de telecomunicaciones ha de sostener que la información respecto de mecanismo de regulación de contenidos se encontraría disponible, constituyendo su análisis una tarea pendiente por parte de las familias. Se argumenta que gran parte de los problemas asociados a las NTIC se derivan antes de la falta de información y compromiso de los padres, que de la ausencia de dispositivos de regulación y fiscalización. Se trataría de procurar mantener la autonomía del sujeto y las reglas de la convivencia social, sin por esto renunciar al uso de las NTIC.

Un aspecto particularmente significativo, en este sentido, sería la educación en torno a aspectos asociados a la sexualidad de las nuevas generaciones, constituyendo ésta uno de los ejes de vulnerabilidad más recurrentes. Asimismo, se advierte sobre la necesidad de programas institucionales de educación destinados a una capacitación de los padres en aspectos ligados a nuevos focos de riesgo digital, posibilitando, de este modo, asumir correctamente  los nuevos desafíos que las NTIC parecieran inscribir el horizonte del Chile del bicentenario.

“Creemos que la sexualidad viene en la educación, no solamente en que el gobierno, el municipio se hagan cargo de esas cosas, sino que viene de la casa, de los valores que se pueden entregar en la casa, pero también ayudar en la parte que es estudiantil, en la parte secundaria, es decir, otorgar horas y tener la disposición para orientar a los estudiantes frente al tema” (Representante Estudiantes Universitarios).

“Porque educar al papá significa reforzar al pilar de la sociedad, porque los papas tampoco nacieron sabiendo cual es el poder de Internet, porque ellos a lo mejor ellos también lo disfrutan lo gozan y quizás lo mal utilizan, pero no saben que su hijo está sufriendo una exposición, y ellos no saben cuan inadecuada es esta exposición”. (Representante Empresas Proveedoras de Telecomunicaciones).

Consecuentemente, un eje de análisis a considerar guarda relación con el rol que las familias tienen en la generación y fortalecimiento de capacidades y competencias que permitan un mejor aprovechamiento de los escenarios posibilitados por las NTIC, constituyendo una demanda transversal una mayor promoción de la responsabilidad y el auto-cuidado por parte de las familias. En este sentido, se ha de insistir en la necesidad de tomar medidas orientadas al auto-cuidado  desde las redes de apoyo más próximas.

“Auto regularizarse y tomar conciencia, también tomar conciencia nosotros como persona que tomemos buenas decisiones al momento de entrar a Internet, y que la educación como herramienta como liberación (…) nosotros estamos hablando (…) de una revolución de intelecto, o sea de entender que tenemos que tomar buenas decisiones”. (Representante Comunidad Evangélica).

Conclusiones

En concordancia con el diagnóstico dispuesto por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (2006), el correcto aprovechamiento de las NTIC ha de requerir el establecimiento de condiciones que permitan optimizar los beneficios contenidos en este nuevo escenario de oportunidades, al tiempo que posibiliten un mayor control de los peligros asociados a su utilización desregulada. El desafío consistiría en promover las condiciones que “hagan de las NTIC un instrumento efectivo de aumento de capacidades de acción personal y social para todos” (PNUD, 2006; p. 20), en condiciones cada vez más cambiantes, marcadas por la persistencia y ampliación de amenazas tradicionalmente desatendidas.

Con vistas a iluminar los aspectos comprometidos en estos desafíos y posibles estrategias de intervención orientadas a su mitigación, a continuación, se intentará sistematizar las conclusiones más significativas que pueden extraerse de esta aproximación a los imaginarios sociales de jóvenes antofagastinos respecto a la emergencia, posicionamiento y penetración de las NTIC en sus vidas.

Un primer elemento central refiere al reconocimiento transversal de que las transformaciones operadas por las NTIC revasan su simple manifestacion tecnologica, habriendo espacio a un nuevo tipo de sociedad que reorganizaría las relaciones sociales a escala planetaria. Como lo informara la literatura especializada, los nuevos escenarios posibilitados por las NTIC advertirían sobre la emergencia de un cambio epocal que afectaría las distintas dimensiones que organizan la vida social, no siendo posible clasificar sus manifestaciones a partir de las coordenadas dispuestas por las sociedades precedentes (Bell, 1976; Castell, 1997; Drucker, 1994; Lucas, 2000).

Debido al carácter emergente que pareciera asumir esta transformación, es posible observar la presencia de importantes desafíos que afectan a los distintos miembros que experimentan esta suerte de tránsito de época, los cuales, en muchos casos, parecieran no contar con herramientas y capacidades que permitan traducir las oportunidades contenidas en las NTIC en realidades efectivas (PNUD, 2006). Reconociendo el carácter ambivalente y paradójico que en muchos casos asume este proceso, se argumentará que la expansión de las NTIC no asegura por sí solo el anhelado salto al desarrollo, siendo necesario que  la sociedad, dependiendo de sus diversos contextos de desarrollo, provea a su población de nuevas capacidades y competencias que permitan un uso responsable de las nuevas oportunidades que caracterizarían al Chile del bicentenario.

Un segundo elemento a considerar, claramente derivado de lo antes expuesto, guarda relación con los altos niveles de individualidad y fragmentación social que habría posibilitando el fortalecimiento y ampliación de las NTIC (Aparici, Díez, Tucho, 2007; Lucas, 2000). En este sentido, es posible sostener que estas transformaciones en la organización de la experiencia no sólo se expresarían en una reorganización de la estructura social, sino también en mutaciones que afectan las dimensiones más íntimas de la experiencia subjetiva (Giddens, 1992; Touraine, 1973).

Este aspecto marca un desafío considerable en la construcción de acuerdos colectivos, al tiempo que demanda de los actores sociales importantes niveles de reflexividad y autonomía en los procesos de generación de proyectos y estilos de vida (Bauman, 2007; Giddens, 1992). La fragmentación creciente del circuito social que las políticas de la vida presupone habría propiciado un estado de cosas donde la pregunta por un proyecto aglutinador de bienestar común pareciera haber perdido su centralidad. Se reconoce, en este sentido, una reconfiguración de la fenomenología del vínculo social, donde los dispositivos tradicionales de codificación y contención social parecen presentarse extemporáneos en una época marcada por la individualidad, la transitoriedad y la fugacidad (Bauman, 2006; Beck, 2006; Beriain, 1996; Harvey, 2004; Sartori, 1998; Touraine, 1998).

Un tercer elemento a considerar en esta reorganización de los valores atribuidos a la individualidad y la autonomía guarda relación con el reconocimiento de un déficit en los mecanismos dispuestos por la sociedad para generar procesos de apropiación reflexiva y responsable de las NTIC (PNUD, 2006). Visualizando los desafíos que un cambio de época supone para los miembros de la sociedad, es posible identificar como eje temático transversal la urgencia por mayores instancias de educación orientadas a informar responsablemente a la población respecto de las debilidades y fortalezas implícitas en la exposición a los medios de comunicación y la utilización desregulada de las NTIC (Aparici, Díez, Tucho, 2007; Lucas, 2000).

Un elemento compartido será, en este sentido, la percepción de que este proceso de transformación no se habría visto siempre acompañado de mecanismos y patrones eficientes orientados al desarrollo de capacidades y competencias en la población, derivando en la generación de nuevos riesgos desconocidos en sociedades precedentes, atribuyendo a la educación y sus distintos gestores un rol estratégico en el proceso constante de apropiación reflexiva de dichas oportunidades.

Finalmente, un cuarto elemento clave refiere al rol estratégico que han de tener en este proceso la promoción de la responsabilidad y auto-cuidado. Como lo evidenciara el PNUD (2006), la dificultad de transformar estas oportunidades en realidades efectivas para la población guardaría intima relación con el desarrollo de capacidades y competencias que posibiliten dicho proceso de apropiación.

Autoridades, educadores, familias e individuos han de comparecer en este contexto, operándose un reparto de responsabilidades que posibilite una superacion del subdesarrollo cultural que habría acompañado este proceso acelerado de  modernización. Se argumentará que la falta de educación respecto al correcto modo de utilizar las NTIC, sumado a la aparente ausencia de instancias de fiscalización y regulación satisfactorias, hablarían abiertamente de un contexto de subdesarrollo, siendo ejes estratégicos de superación el establecimientos de dispositivos de regulación orientados a promover el auto-cuidado y las responsabilidad social frente a los cada vez más comunes riesgos asociados al libre y desregulado acceso a las nuevas plataformas tecnológicas.

Consecuentemente, constituye una preocupación transversal la urgencia por promover instancias de educación, regulación y fiscalización orientadas a proteger a la población frente a los riesgos asociados a un mal uso de las NTIC, siendo puntos sobresalientes el acceso desregulado a contenidos potencialmente dañinos en internet y el establecimiento de instancias de manipulación. Constituyendo el lado adverso, el problema de fondo referiría a la organización de los contenidos y potencialidades al interior de un ámbito tan difundido y público como es Internet, demandándose mayores instancias de información de parte de la sociedad y mayores competencias y capacidades de parte de sus distintos miembros.

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