Prensa regional y cobertura mediática de la temática mapuche en Chile (1)

1.- Naturaleza de las relaciones interculturales. Sobre el caso chileno.

El contacto entre culturas es de sumo antiguo y puede remitirse a un ancestral deseo de búsqueda de nuevos rumbos y territorios que conquistar. De modo que la interculturalidad como condición humana, es decir como contacto entre culturas, no es en última instancia un objeto de estudio (al menos desde la comunicación) y se torna un campo complejo de definir en sus utilidades prácticas. Pareciera que más bien el objeto abordable lo constituyen los procesos comunicativos que se dan en esta interculturalidad (Rodrigo, 1997) Ahora bien, es interesante, en este punto, notar la diferencia entre multiculturalismo e intercutluralidad, términos que suelen usarse indistintamente. Rodrigo (1997: 4) señala que lo multicultural sería un estado de coexistencia de culturas diversas en un mismo espacio, mientras lo intercultural corresponde a las relaciones que se establecen en esta coexistencia. Mientras la primera es una condición, la segunda nos habla más bien de dinámicas sociales.

Esto es relevante cuando agregamos que en estas dinámicas socioculturales particulares, surge la producción discursiva como una praxis donde se generan una serie de productos/discursos, ya sea en el plano conversacional (interpersonal) como en el institucional (mass media). La práctica discursiva se nutre entonces, en un nivel cognitivo, de este sustrato de imágenes y estereotipos profundamente culturales, que se patentizan en el texto como construcciones narrativas de personajes fuertemente cargados de valores que la ideología hegemónica considera como los relevantes.

Ahora bien, importante es notar que la interculturalidad chilena se encuentra marcada por el  conflicto. Esta situación, es lógico pensar, genera un discurso mediático como una acción inherente al conflicto intercultural y tiene como finalidad, en una dimensión manifiesta, comunicar las propuestas y demandas propias de la negociación entre los distintos grupos involucrados en esta relación intercultural.

Por otro parte, en el caso del discurso público mapuche, esta cultura minoritaria, junto con demandar y reclamar, también expone/narra su propia ancestralidad reafirmando con ello su identidad. Para esta última temática se hace interesante revisar los trabajos que desde la Universidad de La Frontera desarrolla Carrasco et al. (Carrasco, 2002, 2000, 1998, 1996).

Así entonces, en las relaciones interculturales podemos evidenciar que la naturaleza del lenguaje, entendida como forma de expresión humana, permite la creación de mundos contribuyendo a formar una realidad determinada y  a generar pertenencia.

Por ende, el discurso mediático, entendido como un articulador de significaciones, tiene la función, por una parte, de expresar la lucha existente entre sujetos de diversas culturas y, por otra, ser la esfera concreta donde se lleva a cabo dicho conflicto que, a su vez, permite a los respectivos entes emisores la construcción de una realidad social vinculada a las preconfiguraciones del mundo existente en toda persona o colectivo.

Podemos señalar asimismo que junto con este sustrato sociocultural preconfigural, los procesos de construcción textual se encuentran sustentados por una lógica narrativa fundamentalmente fosilizada, entre otras, en la estructura de la “pirámide invertida” (Abril, 1997) y en procedimientos simplificados de rutina periodística que conllevan a la reducción/simplificación de las construcciones del mundo y de los hechos del mundo (Potter, 1998).

En virtud de lo anterior, el análisis de los discursos mediáticos que se circunscriben al fenómeno de la interacción social existente en las relaciones entre el pueblo mapuche y los miembros de la sociedad chilena que no pertenecen al mencionado grupo étnico, permite abordar la noción de discurso como una producción social que forma parte de un proceso donde se interrelacionan diversos grupos sociales para el intercambio/confrontación de sus realidades consolidadas a través de las concepciones preexistentes. Pareciera que los discursos mediáticos se construyen a partir de “elaboraciones de tipo abductivas” en la medida que los textos se construyen para validar formas estereotipadas de observar ciertos grupos sociales.

Así entonces, en este contexto político que se vislumbra complejo por el camino que han tomado las relaciones entre el pueblo mapuche y el Estado de Chile, el presente trabajo muestra algunos resultados  (Estudio analítico descriptivo) obtenidos del análisis[1] de las noticias vinculadas a la temática mapuche y que fueron publicadas por el diario El Sur[2] (Región del Bío Bío) desde el 2 de Enero del 2000, hasta el 31 de Diciembre del 2006.

Por consiguiente, el análisis de la cobertura periodística del diario El Sur, nos permite evidenciar que el discurso mediático dominante en la región del Bío Bío se posiciona como legitimador de ideologías hegemónicas, ya que instaura normas y valores para ambos grupos culturales. Pero, a su vez contempla un proceso complementario donde la legitimación de No(s)otros busca deslegitimar a los Otros, es decir, en el conflicto intercultural se considera como una estrategia discursiva utilizada por los grupos de poder para producir un deterioro social de las demás ideologías presente en el campo de la diversidad.

2.- Discurso y Hegemonía: La presencia de prácticas divisorias contemporáneas en la prensa regional.

El análisis de la cobertura periodística del diario El Sur, desde el 2 de Enero del 2000 hasta el 31 de Diciembre del 2006, nos permite describir el discurso de la prensa regional como una acción social ejecutada por los grupos de poder para llevar a cabo una focalización hacia el valor temático de la violencia, como tópico recurrente, en el marco de los acontecimientos que configuran el conflicto Estado/Pueblo Mapuche. Por lo tanto, se estaría produciendo una imposición de interpretaciones y una resemantización de “los otros” que obedecerían a una lógica de los “violentos subversivos”.

La perspectiva crítica que se asume en el presente trabajo logra darnos una aproximación descriptiva para la evaluación de los variados eventos y discursos constituyentes del conflicto intercultural/discursivo que son vistos como problemas sociales capaces de desfragmentar el campo de significación colectivo para institucionalizar un sentido común sobre la base de códigos dominantes, lógicamente no compartidos por los miembros de la cultura minoritaria.

Además, es posible observar que en esta relación intercultural se produce una gran cantidad de discursos por parte de las autoridades del gobierno y de los diversos actores políticos de relevancia nacional que representan a la sociedad mayoritaria y por las nuevas generaciones de líderes mapuches que han gestado un nuevo ciclo reivindicativo de este pueblo, a partir del cambio en las relaciones con los poderes y miembros del Estado de Chile, por un lado, pero también con la generación de discursos mediáticos, replicando con ellos las lógicas de los dominantes. “Esta producción de discurso a dos niveles, es posible entenderlo como parte de un proceso de aprendizaje que forma parte de la lógica productiva de los medios” (Del Valle, 2004: 188). Esto debe hacer pensar en lo que Del Valle (2005, 2004a, 2004b, 2003) señala, tomando el concepto de Sloterdijk (1983) de cinismo, del modo en que las comunidades indígenas han tomado las prácticas mediáticas.

Ahora bien el discurso para la prensa y el discurso político, como tipos de discursos que conforman el discurso público, se generan dentro del marco de categorías ajenas a la cultura indígena, lo que conlleva a la constante interacción textual de carácter conflictiva con los discursos que surgen desde el colectivo dominante.

Por otro lado, debemos tener claridad que el discurso generado en las relaciones interculturales no está únicamente constituido por un conjunto determinado de proposiciones que se sustentan en abstracciones complejas de sentido sino que, además, se configura a partir de una secuencia – a modo de efecto dominó – de acciones civiles en el marco de la interacción discursiva generada tanto por el sujeto como por el colectivo de ambos círculos sociales. Es decir, que sobre la base de las relaciones conflictivas entre diversas culturales, hay un inevitable contacto a través del mutuo afectarse.

Al observar la interacción textual que se produce en el conflicto intercultural entre la sociedad chilena y el pueblo mapuche, se puede identificar la presencia mayoritaria de elementos propios de la cultura dominante en los respectivos discursos, lo que tiene por finalidad poner de manifiesto la acción inherente de los grupos de poder a partir de los significados subyacentes en todo discurso intercultural y que dan cuenta del control aplicado por el sistema político-económico dominante, donde la figura “activo-consensuador” de los agentes políticos y mediáticos de la sociedad mayoritaria buscan definir un marco referencial óptimo para la acción comunicativa intercultural.

Al mismo tiempo, los discursos mediáticos traen como consecuencia la producción de una otredad que se entiende como el “activo-subversivo” que jamás – desde la lógica del discurso público dominante – podrá ser imaginado desde un punto de referencia histórico-trascendental sino mas bien mediático-simulado, lo que fortalece la discriminación de toda cultura indígena y justifica el accionar de los agentes dominantes para dar paso a un proceso de asimilación cultural por medio de políticas públicas descontextualizadas a partir de una falta de entendimiento sobre los elementos que forman parte de las diversas comunidades indígenas.

Lo anterior nos permite establecer que en el marco de las relaciones discursivas interculturales, la representación del mundo indígena, particularmente del pueblo mapuche, ha sido construida sobre la base de elementos de significación discriminatorios que producen una representación textual de intolerancia acerca del movimiento indígena que es vinculado con implicaciones de carácter negativo para el desarrollo del país.

De este modo, la cobertura de la prensa regional gesta un sistema ordenado de referencia dominante que pretende otorgar un sentido homogéneo al mundo social para instaurar nuevas categorías acerca de la realidad indígena en Chile, lo que conlleva una ultra simplificación sígnica/cinica del conflicto intercultural como mecanismo productor de esquemas interpretativos capaces de facilitar al colectivo dominante la distinción entre el “No(s)otros” y los “Otros”.

Por ello, es factible observar – a partir de la cobertura mediática de la temática mapuche – la producción de un discurso de prensa configurado sobre la base de una lógica triádica presencia-violencia-inestabilidad capaz de construir una imagen distorsionada de la realidad donde la dimensión ultra simplificadora de la representación mediática impone – desde las ideas planteadas por LEFEBVRE (1983) – la presencia identitaria incorrecta en ausencia del objeto que se advierte. Esto quiere decir, que el discurso sobre el conflicto indígena asienta su mímesis o representación del Otro sobre la justificación histórica transcendental que se vincula con el sentido que se adscribe a las relaciones triádicas entre progreso-desarrollo-nación versus diversidad-diferencia-indígena.

Fig. 1 – Relaciones triádicas

De esta manera, es factible considerar al discurso público (mediático) dominante como legitimador de ideologías hegemónicas, ya que instaura normas y valores para cada grupo social. Pero, a su vez contempla un proceso complementario donde la legitimación de “Nosotros” busca deslegitimar a los “Otros”.

Además, el discurso público que producen las instituciones dominantes tiende, en la mayoría de los casos y de manera sutil, a ejercer una deslegitimación que se fortalece con la acción de los medios de comunicación que difunden las normas y los valores considerados correctos y cierran los espacios de cobertura mediática para las opiniones de los grupos que se desvían de las normas hegemónicas, produciéndose una homogeneidad significativa de unidades de sentido que promueven la invisibilidad de la diferencia como elemento clave en el proceso de exclusión ciudadana (Hopenhayn, 2005).

En consecuencia, en palabras de Hopenhayn:

“El excluido de todos los beneficios de la modernidad ha sido por mucho tiempo el privado de los derechos ciudadanos. El blanco – primero conquistador, luego colonizador, luego patrón de fundo o dirigente republicano – estableció la diferencia y, al mismo tiempo, la jerarquía en la diferencia. Convertido en juez y parte, dispuso una jerarquía de derechos que por mucho tiempo estuvo correlacionado con el color de la piel, el género, los códigos culturales y al propiedad sobre el trabajo y el capital” (2005: 241).

3.- Breve descripción de la estrategia metodológica

El objetivo central del trabajo es describir la cobertura y el tratamiento de la temática mapuche generada por el Diario El Sur, durante los años 2000 – 2006. Por lo tanto, los discursos mediáticos asociados a la temática mapuche y publicados por el diario El Sur, fueron seleccionados según criterios establecidos para posteriormente ser ingresados y gestionados en el sistema computacional SPSS, con la finalidad de obtener los resultados necesarios para una interpretación y lectura coherente en virtud de nuestro objetivo.

La revisión de 2541 ejemplares del medio de comunicación regional – que corresponde al total de diarios (unidades) que se recopilaron en el marco de tiempo indicado – arrojó un saldo de 758 noticias vinculadas a la temática mapuche. Las noticias fueron ingresadas a una matriz de análisis, donde se clasificaron los discursos de la prensa sobre la base de las siguientes categorías:


Las noticias publicadas en las diferentes secciones del diario El Sur en el periodo que abarca desde el 2 de Enero del año 2000 al 31 de Diciembre del año 2006, fueron seleccionadas de acuerdo a la siguiente tabla de criterios de selección.

A su vez, las noticias fueron clasificadas según los siguientes tópicos:

4.- Algunos resultados

A continuación, se presenta un cuadro resumen donde se identifican la cantidad de noticias asociadas a comunidades mapuche y que fueron publicadas en las diversas secciones del diario El Sur.

Los datos obtenidos en la presente investigación, nos permiten establecer (Tabla 1.0) que el diario El Sur ejecutó una mayor cobertura y publicación de informaciones periodísticas vinculadas a comunidades mapuche entre los años 2000 y 2003. Así entonces, durante estos tres años, el medio de comunicación emitió el 66, 1 por ciento de las noticias asociadas al tema mapuche, siendo el año 2001 el periodo de tiempo que concentra la mayor cobertura realizada por la empresa periodística (23,5 por ciento).

Tabla 1.0


A su vez, si observamos los datos (Gráfico 1.0) se evidencia que la sección “crónica local” del diario El Sur, concentró la mayor cantidad de noticias vinculadas a la comunidad mapuche. Es decir, de las 758 noticias publicadas por este medio de comunicación, 305 informaciones periodísticas (40,2 por ciento) fueron incluidas en la sección “crónica local”. Además, “portada y portadas de los cuerpos” (12,5 por ciento) y “comunidad” (13,9 por ciento) serían las otras secciones que poseen porcentajes altos de concentración de noticias publicadas por este medio impreso.

Gráfico 1.0

Asimismo, podemos constatar que en el cuerpo 1 (Portada, Comunidad, Crónica Local, Opinión y Editorial, Política) del diario El Sur se publicaron 673 informaciones de prensa entre los años 2000 y 2006 relacionadas con la comunidad mapuche, es decir que el 88,8 por ciento del total de notas informativas producidas por el medio de comunicación durante el periodo señalado fueron ubicadas en el cuerpo 1.

Tabla 2.0 CUERPO

Por último, es necesario especificar que según los datos entregados en la tabla 3.0, se observa que en el marco del análisis de la cobertura de prensa efectuada por el diario El Sur entre los años 2000 y 2006, el tópico “conflicto” posee un valor del 37,2 por ciento de presencia en los discursos periodísticos estudiados. Al utilizar una codificación binaria (tópico positivo – tópico negativo) estructurada sobre la base situacional del enunciado de cada noticia, se puede apreciar que los tópicos negativos de “conflicto” (37,2 por ciento), “denuncia” (1,1 por ciento), “judicial” (10 por ciento), “declaración” (2,2 por ciento) y “crítica” (1,6 por ciento), son identificados en un porcentaje superior al 50 por ciento del total de tópicos existentes en las 758 noticias.

Tabla 3.0 TÓPICOS

5.- Consideraciones finales

El trabajo analítico que se desarrolla en el presente artículo sobre la base de los resultados obtenidos a través del análisis realizado a los datos extraídos de la clasificación y categorización aplicada para organizar el estudio de los discursos mediáticos de la prensa local (diario El Sur), nos permite entender el rol que cumplen los medios de comunicación como mediadores y agentes sociales capaces de generar un intercambio discursivo donde se evidencia una dinámica sociocultural que permite el establecimiento de un control de la información y donde se asume – por parte de los medios – un papel fundamental en el quehacer del discurso en relación a los posibles mundos que se configuran.

Por consiguiente, surgen propuestas teóricas que nos incentivan ha reflexionar acerca del actual rol adscrito a la figura de los medios de comunicación social en el marco de las nuevas lógicas económicas y políticas que se construyen sobre la base de una ciudadanía debilitada y un espacio público desfragmentado. Por ende, parece fundamental centrar el interés en la relación que se instaura entre el sistema de medios de comunicación, el Estado, la ciudadanía y el mercado, donde se observa la acción mediadora de un discurso político que apunta – con el apoyo de una producción discursiva mediática permanente – a la obtención de consensos en la sociedad como estrategia de poder legítima para el control de los posibles espacios de fractura (conflicto-disenso) producto de la reproducción permanente, por parte del mercado, de la diferenciación social.

De esta forma, tenemos la iniciativa de contribuir al diálogo acerca de la importancia de comprender el papel que juegan los medios de comunicación social a la hora de configurar una representación determinada, tanto dentro como fuera del país, acerca de procesos económicos, políticos, sociales y en el caso de esta investigación lo que sucede con la comunidad mapuche y la cobertura que se hace del mencionado grupo étnico a través del diario El Sur. Si bien podríamos señalar algunas características que dan validez hoy en día a los medios de comunicación en la sociedad, debemos decir que la principal de ellas, y que concuerda y se ajusta a cabalidad a nuestro marco teórico, es que los medios de comunicación son los principales agentes mediadores de la realidad y protagonistas primordiales en el proceso de socialización.

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