Estudiante de Periodismo UCN cursará cinco asignaturas durante un semestre en la Universidad Europea del Atlántico, en Santander, España.
Arelian Barboza, estudiante de cuarto año de la Escuela de Periodismo de la Universidad Católica del Norte (UCN), está a punto de cumplir un sueño que la acompaña desde pequeña: realizar un intercambio académico internacional.
La oportunidad, obtenida mediante una beca del Programa de Relaciones Internacionales (PIE-UCN), le permitirá cursar todo el primer semestre de 2026 en la Universidad Europea del Atlántico (UNEATLANTICO), en Santander, España.
Su inquietud por conocer el mundo y su pasión por las comunicaciones se entrelazan en esta instancia formativa que, en sus propias palabras, “expandirá su visión de las comunicaciones”. De esta manera, Arelian se prepara para una movilidad que no solo fortalecerá su formación académica, sino también su autonomía, adaptabilidad e interculturalidad.
¿Por qué crees que es relevante para tí participar en este intercambio?
Es sumamente relevante, porque constituye un sueño y una meta personal que he tenido desde los 12 años, por la cual he trabajado durante mucho tiempo con la convicción de que algún día sería posible. De hecho, cuando ingresé a la UCN lo hice con este objetivo y me prometí a mí misma que lo lograría. Ahora estoy a punto de concretarlo y me siento orgullosa y agradecida de quienes han sido parte de este proceso.
Sé que este intercambio abrirá nuevas puertas en mi vida, expandirá mi visión sobre el mundo, las comunicaciones y la cultura. Poder combinar esa pasión viajera con mi formación en periodismo otorga a esta movilidad un significado aún más profundo, ya que me permitirá crecer en aquello que me apasiona tanto a nivel personal como profesional.
¿Cómo crees que impactará esta experiencia en tu formación como periodista?
Será un impacto significativo, pues me permitirá conocer nuevas perspectivas comunicacionales y ampliar mi mirada en áreas que me apasionan de la carrera, como la investigación, la prensa, la realización audiovisual y la redacción de textos. Además, me ayudará a comprender cómo se ejerce y vive la profesión en otros contextos culturales y sociales. Incluso, al regresar, me gustaría elaborar una tabla comparativa entre el periodismo de Chile, España y Europa en general.
Por otro lado, también fortaleceré habilidades que considero trascendentales para el ejercicio periodístico, como la autonomía, la adaptabilidad y la interculturalidad. Asimismo, creo que el periodismo requiere sensibilidad para mirar más allá, salir de la zona de confort y abrirse a nuevos espacios, y este intercambio me entregará precisamente esas herramientas para ejercer la profesión de manera más consciente y comprometida.
¿Cuál fue el papel de la Escuela de Periodismo en este nuevo desafío?
Desde el primer momento en que comencé a informarme, la Escuela fue un apoyo fundamental para atreverme y concretar esta movilidad. Conté con el constante acompañamiento del jefe de carrera, José Luis Villalobos, a quien agradezco profundamente su disposición, eficacia y voluntad de ayudarme a cumplir este sueño, así como las facilidades que me brindó para organizar las asignaturas y la paciencia que tuvo incluso cuando llegaba llena de ansiedad a su oficina.
A medida que avanzaba el proceso, recibí el respaldo y los buenos deseos de los y las docentes, quienes desde el primer año me motivaron a confiar en mis capacidades, a ser más segura de mí misma y a comprender que con constancia y esfuerzo podía lograrlo.
Sentirme respaldada por la Escuela, los docentes, mis compañeros y amigos me dio la confianza para asumir este desafío con convicción, como si recibiera un cálido abrazo de esta gran familia de la que me siento parte.
¿Qué les dirías a tus compañeros para que se sumen a este tipo de intercambios?
Incluso cuando aparezcan el miedo y la ansiedad, atrévanse. Siempre existen oportunidades y, cuando se presentan, uno elige el camino: aprovecharlas y aprender, o dejarlas pasar.
Los intercambios estudiantiles son oportunidades que pueden convertirse en experiencias transformadoras, permitiendo descubrir nuevas capacidades y abrir la mente a otras realidades. Aunque todo parezca complejo, no se pierde nada con intentarlo, postular y atreverse a cruzar las propias fronteras.
El proceso de postulación no es complejo; más bien, resultó sencillo y consistió en cumplir con distintos requisitos, principalmente académicos, sociales y administrativos, además de demostrar motivación y compromiso con la movilidad.
