La estudiante de la Universidad La Gran Colombia encontró en la Escuela de Periodismo de la Universidad Católica del Norte un plan académico integral que reafirmó su decisión de participar en un programa de movilidad internacional.
Alejandra Orjuela, de 20 años, cursa el último año de Comunicación Social y Periodismo en la Universidad La Gran Colombia, en Bogotá. Desde el inicio de su formación manifestó interés por la movilidad internacional, motivación que se consolidó tras conocer la experiencia de un compañero paraguayo en intercambio académico. Inspirada por su testimonio, decidió ampliar sus horizontes y formarse como comunicadora en un contexto distinto.
Luego de analizar la malla curricular de la Escuela de Periodismo, optó por culminar sus estudios de pregrado con un intercambio académico en Antofagasta, a través del Programa de Movilidad Internacional (PIE) de la Universidad Católica del Norte (UCN).
De esta forma, durante el primer semestre de 2026, Alejandra en Periodismo UCN: “Realización Audiovisual Ficción”, “Análisis y Reportes de Investigación”, “Periodismo Digital”, “Comunicación Estratégica”, “Estudios sobre la Desinformación”, y “Comunicación Pública”.
¿Qué diferencia clave encontraste en la UCN frente a otras opciones?
El campus y las instalaciones. Siempre lo menciono: cuentan con un espacio amplio y muy atractivo. Aunque aún no lo conozco en su totalidad, me ha impresionado bastante. Además, destaco el entorno de Antofagasta.
¿Hubo algún aspecto específico que te llevó a elegir esta Escuela de Periodismo? La malla curricular fue decisiva. La formación es más detallada y abarca todas las ramas de la carrera, lo que me permitirá tener una preparación más completa y tomar decisiones más certeras sobre mi futuro profesional.
¿Qué influyó en tu decisión de realizar el intercambio?
Considero que un periodista debe ser vocero social en cualquier contexto, no solo en su zona de confort. A largo plazo, deseo ampliar mi ejercicio profesional internacionalmente, y este intercambio es una primera aproximación. Además, era mi última oportunidad para aplicar a la convocatoria y sentía la necesidad de un respiro, de vivir nuevas experiencias y aprender desde otra perspectiva antes de finalizar mi etapa universitaria.
¿Cómo fue tu primer acercamiento con la universidad y la carrera?
Al ser aceptada, lo primero que hice fue buscar la Universidad y la Escuela en Instagram. Los eventos, testimonios y publicaciones me transmitieron una sensación de querer formar parte de aquello. Esa impresión inicial se confirmó al llegar.
¿Qué es lo que más te ha sorprendido de la UCN?
La labor social. La universidad está comprometida tanto con la comunidad externa, mediante voluntariados y entidades como la pastoral, como con sus propios estudiantes y trabajadores. Siempre existen talleres, grupos o actividades en los que se puede participar, lo que convierte a la UCN en más que un lugar de estudio: en un espacio seguro. Destaco especialmente el voluntariado de Yenapatour, que recibe a los estudiantes de intercambio y fomenta la construcción de lazos de amistad sólidos.
¿Cuál fue el desafío más grande al realizar tu proceso de intercambio?
El cambio radical en la dinámica de vida. No se trata solo de independencia, sino también de aprender a conocerse mejor: pasar un domingo sin compañía, romper el hielo con desconocidos y aceptar que no se puede pasar inadvertido. Incluso aspectos básicos, como adaptar el estilo de vestimenta al clima o buscar alimentos familiares que quizá no se encuentren fácilmente, forman parte del proceso. Todo ello, sin embargo, enriquece la experiencia.
¿Cómo te has sentido en la llegada a la Escuela? ¿Cómo te han recibido las/los compañeros?
Tanto profesores como estudiantes han sido muy hospitalarios. Al inicio me perdía y me confundía, pero la integración ha sido positiva. A veces duele sentirse diferente, pero se nota que hacen lo posible porque eso no pase.
¿Qué expectativas tienes de lo que vas a aprender y vivir aquí este semestre?
Me gustaría bastante reforzar conocimientos o áreas en las que no me va tan bien. Disfrutar tanto en lo académico como en lo personal. Conocer personas y crear lazos que, al irme, la distancia no afecte y generar oportunidades profesionales a futuro.
